Amos Oz, el escritor más conocido de Israel y un abierto defensor de la solución de dos estados para el conflicto palestino-israelí, murió este viernes de cáncer a los 79 años.

“Mi querido padre acaba de fallecer de cáncer después de un rápido deterioro”, informó su hija Fania Oz-Salzberger en su cuenta de Twitter. “A quienes lo querían, gracias”, agregó.

Oz-Salzberger dijo que su padre falleció pacíficamente mientras dormía, rodeado de sus seres queridos.

A detalle

Las obras de Oz han sido publicadas en 45 idiomas en 47 países y le valieron ser un eterno candidato al Premio Nobel de Literatura.

Recibió numerosos galardones y honores, incluyendo el Premio Goethe, la Legión de Honor de Francia, el Premio Príncipe de Asturias en Literatura, el Premio de la Paz de la Feria Alemana del Libro, el Premio Heinrich Heine y el Premio Israel, el principal reconocimiento civil del país.

Su primera novela, género en el que fue más prolífico, fue Quizá en otra parte (1966). Otros ejemplos son Hasta la muerte (1971), Las mujeres de Yoel (1985), Una pantera en el sótano (1995), De repente en lo profundo del bosque (2005) y, la más reciente, Judas (2014).

También publicó ensayos, como Bajo esta luz violenta (1978), Las voces de Israel (1986), Toda nuestra esperanza (1998), La historia comienza: ensayos sobre literatura (1999) y Contra el fanatismo (2006).

Su autobiografía novelada Una historia de amor y oscuridad fue adaptada al cine por la actriz y directora Natalie Portman en 2016.

La trayectoria

Durante más de 50 años de carrera, Amos Oz registró el ascenso de su país desde las cenizas del Holocausto y las luchas internas entre judíos y árabes, y derechistas e izquierdistas. Obtuvo reconocimiento internacional y fue favorito para recibir el premio Nobel de Literatura, a pesar de que sus posturas políticas a veces le generaban críticas en Israel.

Oz, un hijo de inmigrantes de Europa del Este, nació en Jerusalén y a los 15 años se mudó a un kibbutz, luego del suicidio de su madre. Luchó en las guerras de Oriente Medio de 1967 y 1973, experiencias que impulsaron su defensa de un compromiso territorial con los palestinos.

Con frecuencia se manifestó contra los asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada, por considerarlos una gran violación a los derechos humanos palestinos y un obstáculo para la paz.

“Fue una historia de amor y luz, y ahora, de una gran oscuridad.

“(Fue) un gigante de la literatura. Nuestro artista más glorioso. Descansa en paz, querido Amos. Nos diste un enorme placer”, expresó el presidente israelí, Reuven Rivlin, en un comunicado.