Para el escritor Mario Vargas Llosa, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) “está lleno de mafiosos todavía”, pero eso no significa, dice, que va a regresar a México la “dictadura perfecta”.

Los partidos de oposición, asegura el Premio Nobel de Literatura 2010, no lo permitirían.

En 1990, el peruano acuñó la frase “la dictadura perfecta” para definir al sistema político mexicano.

Hoy corrige y valora: “no era tan perfecta, felizmente”.

“Pero eso se debe en gran parte a alguien del PRI que fue capaz de traicionar al PRI, que es (el ex Presidente Ernesto) Zedillo”, opina.

“Yo le tengo mucha admiración a Zedillo. Él traicionó al PRI en nombre de la verdad, en nombre de la legalidad, en nombre de la honradez, de la decencia. Y yo creo que México tiene que reconocerle a Zedillo el haber hecho unas elecciones libres que permitieron derrotar al PRI”.

“El PRI, pues, era un partido tramposo”, afirma el escritor de 78 años de edad.

Tras señalarle que Zedillo fue escogido en 1994 como Presidente por dedazo, de una manera antidemocrática, responde:

“Zedillo sufre una transformación en la Presidencia. Cuando él sube al poder, se transforma en alguien absolutamente democrático (a pesar de haber) sido empujado al poder por un partido de mafiosos”.

-Pero ese partido mafioso, al que usted se refiere, regresó al poder ahora-, se le indica.

“Así es, en elecciones libres”.

-¿Le preocupa que regrese la ‘dictadura perfecta’?-

“Yo creo que no va a regresar. México, en estos años de legalidad y de libertad, ha progresado tanto que el PRI ya no puede actuar como actuaba”, indica.

“De hecho, hasta ahora no está actuando como actuaba. Está actuando de una manera diferente, y se puede llamar democrática. Están las mismas personas. Sí. Hay mafiosos dentro del PRI, sin ninguna duda. Está lleno de mafiosos todavía, pero esos mafiosos tienen que cuidarse mucho ahora porque hay verdaderos partidos políticos de oposición”.

Vargas Llosa explica en qué basa su esperanza de un futuro democrático para México.

“Antes, los partidos políticos de oposición eran fabricados por el propio PRI, ¿no es cierto?, para hacer la pantomima de la democracia. Pero ahora no. Ahora sí hay partidos políticos que son partidos diferentes, que cuestionan, vigilan, que controlan de alguna manera al Gobierno”.

“Y yo, haciendo las sumas y las restas, creo que México sí está cada vez más en una gestación de una democracia moderna, de lo cual me alegro muchísimo. Yo creo que es muy importante, no sólo para México, sino para el resto de América Latina, que la democratización llegue a fondo”, expone.

Con información de Reforma / Agencias

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