“Malditos, los escuincles que mataron a mi hijo”

Redacción
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Familiares y amigos del menor Antonio de Jesús López Monje, víctima de bullying, le acompañaron a su última morada en el panteón municipal de Atencingo, en la región mixteca de Puebla.

María de Jesús Monje Tapia, madre del niño, de 14 años, estuvo en primera fila durante la ceremonia religiosa que se ofreció en el templo de la comunidad; posteriormente se trasladó el féretro blanco al panteón municipal.

Entre llantos y rezos, amigos y familiares de “Toñito”; como se le conocía, despidieron el cuerpo, al mismo tiempo que la madre exigió justicia y que las autoridades castiguen a los responsables.

Antonio de Jesús López Monje, “Toñito”, pereció en la ciudad de Puebla y hoy ya descansa en Atencingo, de donde era originario y de donde salió con su madre para estudiar en la capital del estado.

El 28 de octubre de 2013 “Toñito” fue golpeado por sus compañeros de la Escuela Secundaria Técnica número 10 “Galileo Galilei” en el municipio de Amozoc. Tenía 12 años de edad. Entonces se supo que los golpes que recibió fueron severos, principalmente en la cabeza, pero por temor a ser regañado por su mamá, ya que llegó a su casa con el uniforme sucio, no le dijo nada y argumentó que sólo le dolía la cabeza, por lo que prefirió dormir.

La madre del menor relató que horas más tarde los dolores fueron más intensos y de momento se desmayó, por lo que fue hospitalizado de inmediato, pero por recomendación de los propios médicos fue necesario trasladarlo al Hospital Juárez en la Ciudad de México.

En 15 meses, el menor fue sometido a nueve operaciones en el cerebro, debido a que en primera instancia los médicos le encontraron un derrame cerebral que lo mantuvo en coma. Para su madre fue doloroso todo este proceso, ya que ella se separó de su esposo, y sola tuvo que sortear la falta de memoria que padeció su hijo, la falta de sensibilidad que posteriormente tuvo en su cuerpo y la pérdida de movilidad en su ojo izquierdo.

Después de meses de lucha, fue en la víspera cuando finalmente muere el menor Antonio de Jesús, en medio de la pobreza; situación que obligó a su madre a pedir la ayuda de las autoridades porque no tenía ni para el funeral de su hijo.

Al respecto la Procuraduría General de Justicia de Puebla (PGJ) dio a conocer que tras conocer del fallecimiento del menor otorgó todo su apoyo a la familia, como el pago de los trámites de defunción, ataúd, orientación psicológica y traslados. De igual manera se agilizó el trámite de la necropsia, la cual se desarrolló en Izúcar de Matamoros, para que con base en el resultado se conozca la causa por la cual perdió la vida el menor.

La dependencia subrayó que realiza las diligencias necesarias en la investigación de los hechos asentados en la averiguación previa 655/2013/DMZS, iniciada en octubre de 2013.

En tanto, la Secretaría de Educación Pública de Puebla no ha emitido su postura tras el fallecimiento del estudiante de secundaria.

Tras las lesiones que sufrió “Toñito” en su momento la SEP destituyó de su cargo a Margarito Gómez, director del plantel educativo, por no haber reportado a tiempo de los hechos registrados afuera del colegio. En tanto los estudiantes de tercer grado de secundaria solo recibieron como castigo la expulsión del plantel.

De acuerdo con la especialista los menores agresores podrían ser sancionados entre cinco y siete años de internamiento en el Centro Especializado en Adolescentes porque son menores de edad, pero las lesiones que cometieron fueron fuertes.

 

Foto: La Zafra

 

La tuit-crónica

 

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