“Ese que dicen que soy, yo no soy, lo inventaron por la generosidad de amigos” dijo el maestro y cronista Pedro Ángel Palou, al recibir la noche de este viernes un sentido homenaje en el auditorio del Instituto Oriente, por parte de exalumnos y profesores.

Con un discurso emotivo, narró cómo fue que en la década de los años cuarenta del siglo pasado, llegó a Puebla de su natal Orizaba con dos valijas a cuestas, una, llena de ilusiones e incógnitas y otra, con su ropa.

“Hoy a los ochenta y tantos calendarios que se vinieron encima, sin darme cuenta cómo pude llegar, sigo confundido, abrumado entre vivencias, recuerdos, nostalgias, muertos, victorias e imágenes. Aplastado hoy con los brazos y el cariño de mis amigos y embrujado siempre por la calidez de los poblanos”, dijo.

Pedro Ángel Palou, maestro durante 35 años en el Instituto Oriente, apasionado de la historia, narró cómo se hizo de familia en Puebla, ya que con su esposa tuvo cuatro hijos y éstos le han dado 10 nietos.

Al inicio del homenaje, Paloú fue recibido por el rector del Instituto Oriente, Saúl Cuatle, quien le dio la bienvenida, asimismo, Enrique Montero Ponce también participó en la ceremonia. Cabe recordar que fueron compañeros en la Cadena García Valseca, donde compartieron su afición por el futbol, que los llevó a aventuras y a defensas de su eterno equipo el “Puebla de la Franja”.

Otros de los oradores que participaron fueron Miguel Maldonado, actual director del Conacyt, Felipe Flores (a nombre de exalumnos), José Antonio Fernández Carbajal, quién no pudo asistir, pero envió emotivo un mensaje y su nieta Nuria Palou, quien no pudo contener las lágrimas por este homenaje a su abuelo.

Cerraron el homenaje con la develación de un busto en bronce que entregó el doctor Alejandro Ruíz Arguelles. Por cierto, éste estará ubicado en la biblioteca del propio Instituto Oriente. (Con información de Pilar Bravo)

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