Libre, conductor acusado de la muerte de dos mujeres

Redacción
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En menos de 48 horas se solucionó, a través del mecanismo de junta restaurativa, el hecho culposo donde madre e hija perdieron la vida en una accidente automovilístico el pasado viernes por la noche en Prados Agua Azul.

El conductor asegurado, quien ya se encuentra libre, logró llegar a un acuerdo con los deudos para la reparación del daño dentro del nuevo sistema de justicia penal, pues con el procedimiento anterior le hubiera costado de 2 a 9 años de prisión, considerando que se trató de un delito grave.

El pasado viernes 24 de los corrientes, al filo de las 22 horas se registró un choque en la 11 Sur y 49 Poniente, donde una camioneta Jeep tipo Cherokee negra, manejada por Juan Carlos “N”; impactó a un VW Pointer gris, en el que falleció su conductora Rosalba “N” y su hija Carolina “N”.

El conductor de la Jeep fue asegurado y tras hacerle sus estudios toxicológicos en las oficinas de Rancho Colorado de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPTM), fue trasladado a la Unidad de Flagrancia de la Fiscalía, donde se realizaron las primeras diligencias.

A los familiares de las víctimas se les hizo del conocimiento sobre la existencia de los Medios Alternativos de Solución de Conflictos en Materia Penal, por lo que después de que se le hicieron los estudios sicológicos y toxicológicos en los que se confirmó que el presunto responsable se encontraba en tercer grado de alcoholemia, las partes involucradas optaron por acogerse a este mecanismo.

Después de poco más de 24 horas de que ocurrieron los hechos, se llegó a la “Mediación”, donde ambas partes mediante el diálogo consiguieron un acuerdo “reparatorio” en el que se estipuló que a los deudos se les entregaría una cantidad económica como indemnización (cuyo montó se reservó por discrecionalidad), más gastos funerarios; además de los daños materiales ocasionados al vehículo (Pointer).

Es así como los deudos también recibieron el pasado sábado los cuerpos de las víctimas, los estuvieron velando durante la noche, madrugada y mañana del domingo; y luego de una misa de cuerpo presente a las 13:30 horas en el Panteón de la Piedad, finalmente les dieron el último adiós y pasaron a la cremación.

Acuerdos “más rápidos”

La denominada justicia alternativa representa uno de los cambios más importantes en la Reforma Penal, pues tiene el propósito fundamental de lograr un acuerdo entre las partes a través de un profesional llamado “mediador”, quien de manera imparcial, se encarga de facilitar la comunicación entre los involucrados en una controversia penal, para que mediante el diálogo construyan una solución en forma cooperativa, pacífica, respetuosa y más rápida que no llegue hasta los tribunales.

Haciendo una comparación del caso anterior, si aún existiera el otro proceso legal, el inculpado, tras haber cometido el accidente, bajo los influjos del alcohol y con el saldo de dos muertos; sus agravantes lo hubieran hundido en prisión.

De entrada, explica el Maestro en Derecho Penal, Alberto Zenteno Meza, tras ser detenido el presunto responsable, se le interroga y tras 72 horas a disposición del agente del Ministerio Público de Delitos Culposos, lo hubieran consignado ante el Juez Penal quien a la vez, también después de 72 horas, o si el abogado del inculpado hubiera solicitado ampliación de término legal (144 horas), le hubiera dictado de todos modos el auto de formal prisión, ya que con todas las agravantes encima, estarían tomándolo las autoridades como un delito grave que no alcanza libertad bajo caución y tendría que esperar hasta un año en prisión mientras se dictaba sentención que iría de 2 hasta 9 años de cárcel, más indemnización y reparación de daños.

Zenteno Meza explica que lo anterior se saca del Artículo 85 Bis del Código de Procedimientos Penales (sistema anterior) que señalaba: Cuando con el delito de imprudencia se cause homicidio o lesiones de las enumeradas en los Artículos 307 y 308 Fracciones IV y V de este ordenamiento legal, se sancionará de dos a nueve años de prisión, si el acusado, al cometer el delito, se hallaba en estado de embriaguez, superior al primer grado o bajo el efecto de enervantes, estupefacientes o psicotrópicos o cualquier sustancia que produzca un efecto similar, o si el conductor se da a la fuga o abandona el lugar del accidente.

El jurista puntualiza que ahora con el nuevo sistema de justicia penal, se tienen mayores beneficios y hay mayor rapidez en la solución de conflictos; reparándoles el daño a las víctimas y evitando que el presunto responsable se “contamine” en una celda con otros convictos. (Con información de El Sol de Puebla)

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