La autora de La noche de Tlatelolco conversó con jóvenes en la FIL. Pidió de manera especial que este sector defienda los derechos de la mujer

Elena Poniatowska compartió un momento de remembranzas, pero también de reflexiones, en la edición 31 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. El recuento de experiencias de la escritora y periodista ocurrió en el foro Mil Jóvenes con Elena Poniatowska, una charla que se distinguió principalmente por el carácter desenfadado de la ganadora del Premio Cervantes, y que permitió comprobar su capacidad de convocatoria que quedó demostrada con un abarrotado auditorio Juan Rulfo.

“Me siento asustada”, fue la primera frase que Poniatowska dijo a los presentes, un público que estuvo constituido en su mayoría por jóvenes, pero en el que también tuvieron cabida personas que desde hace mucho tiempo siguen la trayectoria de la escritora. La encargada de mediar el diálogo fue Kirén Miret, escritora y locutora, quien no dejó de mostrar en todo momento el gusto de compartir la mesa de conversación con Elena. “Uno siempre tiene miedo a meter la pata”, dijo Poniatowska, algo que de inmediato sirvió para romper el hielo en la sala.

“Tengo siempre la necesidad de preguntar al otro. Lo mío es sólo preguntar”. Luego, Elena Poniatowska no tardó en pedirles a los asistentes, en especial a los cientos de chicos ahí reunidos, que “sean los primeros en proteger a las mujeres”.

Problema histórico

Recordó la falta de reconocimiento histórico que los mexicanos han tenido con la figura de la mujer. Como ejemplo, precisó el caso de las soldaderas o adelitas de la Revolución Mexicana. “En general, en México no se toma en cuenta a la mujer. Se le falta al respeto”.

En una dinámica de preguntas y respuestas entre los asistentes y la escritora, una joven le pidió una recomendación para aquellos que buscan dedicarse al periodismo. “No hago gran diferencia entre el oficio de periodismo y la labor del escritor. Sólo se trata de escuchar y ver con atención”, indicó, sin dejar de precisar: “Un periodista corre mucho riesgo, sobre todo con el gobierno y el narco”.

Entre suspiros de los asistentes en muchas de las vivencias que han sido determinantes para la escritora, también mencionó que uno de los personajes que más la ha marcado es el muralista José Clemente Orozco, de quien recordó: “Dentro de su hosquedad, también era cariñoso”. Elena Poniatowska pidió a los jóvenes creer en sí mismos.

“Como sociedad debemos fomentar ese respeto”

Elena Poniatowska insistió en defender los derechos de la mujer. “Las mujeres deben tener un lugar en la universidad, un lugar en casa, siempre con dignidad”. Puntualizó: “Como sociedad debemos fomentar ese respeto”.

Para no dejar pasar el significado que tiene para ella el Premio Cervantes, Kirén Miret le preguntó al respecto. Elena Poniatowska le contestó: “Fue una sorpresa. Mucha gente dice que fue una equivocación. Pero fue un compromiso, un gusto enorme”.

La conversación cerró con una declaración sobre lo que hace feliz a Elena Poniatowska: “Seguir trabajando, vivir al lado de una iglesia y mis amigos. Que ellos me llamen, que me busquen”.

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