La publicación se presentó esta noche en la 39 Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería

El libro póstumo Cerrado por fútbol de Eduardo Galeano (Montevideo, Uruguay, 1940-2015) fue presentado esta noche como un homenaje a quien se apasionó tanto por la política como por la literatura, la defensa de las mujeres en estado de vulnerabilidad y los pueblos pobres del mundo, por las artes y por el deporte.

José María Castro, a nombre del sello que lanzó este libro en diciembre pasado, señaló durante el acto que forma parte del programa de presentaciones editoriales de la 39 Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería (FILPM), que el volumen está basado en artículos que se encontraron en las libretas de apuntes halladas tras la muerte de ese autor.

Igualmente, añadió, incluye conferencias que Galeano ofreció durante años alrededor del mundo y una serie de textos inéditos que, gracias a dos amigos y a su esposa Elena, se pudieron reunir en un solo libro que recoge la pasión desbordada de quien vivió exiliado en Argentina y la costa catalana de España desde 1973 hasta 1985 que volvió a Uruguay.

“El libro habla sobre todo el fútbol, pues Galeano era apasionado de ese deporte. Para él, siempre era un placer ver cualquier partido, cada encuentro lo emocionaba. Y en los días de Campeonato Mundial, cerraba su casa y no quería que nadie lo molestara, al grado de colgar un letrero que decía “Cerrado por Mundial”, recordó José María Castro

De acuerdo con las crónicas al respecto, luego de terminada la justa futbolera, Galeano salía de su casa extremadamente cansado, adolorido, embotado de tanto ver fútbol, pero contento. Tras reponerse, a los pocos días volvía a sus actividades normales para atender otros temas de su interés y continuar con su ardua labor literaria.

Eduardo Galeano: “Cuando el Mundial comenzó, en la puerta de mi casa colgué un cartel que decía: Cerrado por fútbol. Cuando lo descolgué, un mes después, yo ya había jugado 64 partidos, cerveza en mano, sin moverme de mi sillón preferido. Esa proeza me dejó frito, los músculos dolidos, la garganta rota; pero ya estoy sintiendo nostalgia.”

Desde chico quiso ser jugador de fútbol. Y fue el mejor de los mejores, pero en sueños, mientras dormía. Al despertar, no bien caminaba un par de pasos y pateaba una piedrita en la vereda, confirmaba que el fútbol no era lo suyo. “Yo no tenía más remedio que probar algún otro oficio. Intenté varios, sin suerte, hasta que por fin empecé a escribir”.

“Cerrado por fútbol”, de Eduardo Galeano, ya tuvo una segunda edición en enero pasado, y compila textos que escribió sobre la materia, la mayoría dispersos en su obra publicada, y también varios inéditos y hallazgos, como la crónica en la que, con sólo 23 años, llama traidor al Che Guevara en persona por haber adquirido en Cuba la pasión por el beisbol.

Un recorrido por la historia del fútbol

Las páginas del libro proponen un recorrido por la historia del fútbol, desde la época en que un jugador recibía una vaca por cada gol hasta el tiempo de los multimillonarios jugadores agobiados por el éxito, pasando por el relato de los 10 futbolistas que se pintaron la cara de negro en solidaridad con su compañero discriminado por la hinchada.

Y hablan de Maradona, “el hombre que no podía vivir sin la fama que no lo dejaba vivir”, y de Zidane, que en su último partido embistió a un rival “y fue expulsado de un mundial mediocre”. Galeano creía que el fútbol expresaba emociones colectivas “que generan una fiesta compartida, o compartido naufragio, pero sin dar explicaciones ni pedir disculpas”.

La trayectoria

Galeano es autor de varios libros traducidos a numerosas lenguas. En ellos comete, sin remordimientos, la violación de las fronteras que separan los géneros literarios. A lo largo de una obra donde confluyen la narración y el ensayo, la poesía y la crónica, sus libros recogen las voces del alma y de la calle, por eso logró obtener muchos premios.

Entre ellos, el Premio José María Arguedas, de la Casa de las Américas de Cuba; la medalla mexicana del Bicentenario de la Independencia; el American Book Award de la Universidad de Washington; los premios italianos Mare Nostrum, Pellegrino Artusi y Grinzane Cavour; el premio Dagerman, de Suecia, y la medalla de oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Además, el premio Vázquez Montalbán del Fútbol Club Barcelona y por otro lado, fue elegido primer Ciudadano Ilustre de los países del Mercosur y fue el primer galardonado con el premio Aloa de los editores de Dinamarca, y el primero en recibir el Cultural Freedom Prize, de la Fundación Lannan. Esta noche, la 39 FILPM le rindió un homenaje más.

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