Durante más de tres horas, decenas de habitantes del municipio de San Nicolás de los Ranchos celebraron el carnaval de los pintados en Puebla.

Entre huecúes, más hombres, entre niños, jóvenes y adultos, con sus cuerpos pintados en color negro o plata, danzaron por las estrechas calles de este pueblo localizado en las faldas del Volcán Popocatépetl.

Con vestimentas extravagantes y ritmos alocados, los también llamados xinacates recorrieron las vialidades con cadenas de medio metro de largo, palos, horcas de jardín y hasta cuchillos para cumplir con su tradición.

El festival de la carne atrae a visitantes nacionales y extranjeros para admirar las vestimentas de los pintados y su característica facha con la que amagan a los transeúntes.

Las maldades

Estos personajes se acercan a la gente y a cambio de no embarrarlos de pintura solicitan monedas.

Para resguardar la festividad acudió un grupo de la Policía auxiliar que siguió el contingente del carnaval y también colocaron un cerco alrededor del Palacio Municipal. (Con información de Reforma)

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