El escritor y periodista Héctor de Mauleón consideró que mientras la cultura, y en especial la lectura, se vean en México como un asunto de “élites” y esté apartada de las prioridades de la agenda nacional, será difícil construir un país como una democracia real y de calidad como se requiere.

Entrevistado en el marco de su participación en la edición 2018 de la Feria Internacional de la Lectura en Yucatán (Filey), De Mauleón expuso que la falta de políticas y programas que impulsen la cultura y en especial la lectura ha permitido que la gente hoy use otros medios para “formarse” e informarse.

“Hoy vemos a mucha gente buscando información en medios electrónicos y el hecho que, por ejemplo, se pretenda sustituir los medios de formación e información profesional por las redes sociales, nos ha llevado a un escenario en donde solo existe el encono y el enfrentamiento, no un debate maduro y democrático”, explicó.

“Allí el debate está completamente perdido, porque ahí las ideas y opiniones se mueven en el terreno de la fe, de las creencias, en el encono y no en el terreno del razonamiento. Las redes nada tienen que ver con el diálogo y la apertura, que es lo que se necesitaría para favorecer un mejor clima democrático en México”, subrayó.

La importancia de los foros

Por ello, son importantes foros como la Filey, que no solo promueven la lectura, sino toda una oferta cultural que busca reconquistar la idea de que lo que el país requiere, un cambio cultural para lograr una democracia más fuerte y participativa.

“Eso toma mayor relevancia cuando vemos que hoy los candidatos que buscan gobernar al país no han estado a la altura ni han mostrado el mínimo interés en las urgencias culturales que tiene México, y los ciudadanos no tendrían por qué resignarse a que llegue al poder alguien que imponga a sus amigos o una idea u ocurrencia en el tema cultural, pues está claro que esa no es la solución”, alertó.

Ahora es momento de hacer una plataforma de políticas de Estado en materia cultural en la que participen todos los conocedores y todos los involucrados de todas las regiones, tomar la iniciativa en ese sentido y convocar a foros nacionales para discutir qué se tiene que hacer, región por región, y llegar a un gran acuerdo nacional para impulsarlo gane quien gane la elección”, añadió.

Un problema añejo

El problema de la poca lectura en México es un problema que ya tiene mucho tiempo y que no se ha podido resolver, pues se han aplicado lo que el entrevistado denominó “políticas vasconcelistas”, que es hacer tirajes masivos de libros que estén en los puestos con la idea de que eso va a generar lectores, y la verdad es que eso no ha funcionado, precisó.

“El gusto y la promoción del hábito de la lectura tiene que ser una política de Estado y dejar atrás la idea de que invertir en eso no es necesario o que recortar el presupuesto a la cultura no causa un daño social, cuando está más que claro que sí es dañino el no invertir en desarrollo cultural”, finalizó.

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