A partir de este martes y hasta septiembre próximo, la Biblioteca Palafoxiana exhibe la muestra temporal “Alusiones Perdidas. Mitología”, compuesta por 26 libros e ilustraciones que hacen referencia a mitologías que se han perdido en el lenguaje cotidiano.

Durante la ceremonia de inauguración, Diana Jaramillo Juárez, directora de la Biblioteca Palafoxiana, recordó que Carlos Monsiváis escribió el libro “Las alusiones perdidas”, en el cual escribe sobre la pérdida paulatina, y en los últimos años acelerada, de la capacidad para hacer alusiones históricas y mitológicas, producto del abandono de una formación literaria.

Acompañada por David Villanueva Lomelí, titular de la Auditoría Superior del Estado de Puebla; Miguel Ángel Pérez Maldonado, titular del Consejo de Ciencia y Tecnología del estado de Puebla, y de Roberto Trauwitz Echeguren, secretario de Cultura y Turismo de Puebla, destacó que esta muestra unifica en el asombro y la cordialidad que la lectura y la reflexión provocan.

Mentira o ficción

Jaramillo Juárez explicó que la mitología es la fábula o la historia que trata de la vida y hazañas de los dioses, semidioses y héroes de la antigüedad pagana. Además, dijo, no todo lo que en estas fábulas se refiere es mentira o ficción, algunas de ellas descansan sobre fundamentos históricos y aun las hay que están sacadas del Antiguo Testamento y de otros libros.

“A través de la mitología podemos, por ejemplo, explicar las obras maestras de los pintores y de los escultores que admiramos. Asimismo, facilita la lectura de los poetas y la hace interesante”, resaltó.

Agregó que “la mitología aclara la historia de tradiciones paganas, nos hace conocer hasta qué punto los egipcios, los griegos o los romanos vivían sumidos en profundas tinieblas, y a qué grado de desorientación puede llegar el hombre abandonado a las pobres luces de su inteligencia”.

A través de los libros expuestos en la Biblioteca Palafoxiana, los visitantes pueden recorrer las fábulas morales en las que, bajo el velo de la alegoría, se ocultan preceptos excelentes y reglas de conducta que siguen siendo, a pesar de los tiempos que corren, adecuados y ciertos.

Por ejemplo, en una de las vitrinas que protegen estos libros se exhibe la historia de Narciso que ridiculiza la vanidad y el exagerado amor asimismo; o la trágica muerte de Ícaro que es una lección admirable para los hijos desobedientes.

A detalle

En una vitrina más se puede observar a los compañeros de Ulises convertidos en viles puercos por los brebajes de Circe, que es la imagen del abuso y del libertinaje. Un libro más, muestra el cuerno de la abundancia, el cual surge de la batalla de Hércules para ganar el amor de Deyanira.

También se puede conocer la fuerza y paciencia de Neptuno, dios de los mares, para esperar a Anfítrite, hija del Océano. De igual manera, en los textos e ilustraciones se pueden conocer la historia de las nueve musas, hijas de Júpiter.

“En esta exposición están representados varios de esos mitos, con unos grabados maravillosos que pocas veces se han expuesto. En otras vitrinas también hemos expuesto la importancia de la mitología a través de los siglos en la literatura; por ejemplo, los mitos se encuentran en toda la mitología del siglo de oro con Quevedo representado”, expuso.

Las fábulas de Esopo, una edición de La Iliada; prologada por Vasconcelos, y algunas ediciones sobre las pinturas del italiano Herculano, son obras que también se pueden disfrutar a lo largo de esta Biblioteca Palafoxiana.

El legado de Palafox

Por su parte, Roberto Trauwitz Echeguren, secretario de Cultura y Turismo de puebla, recordó que el 5 de septiembre de 1646, el obispo Juan de Palafox y Mendoza donó su biblioteca personal, compuesta de cinco mil volúmenes, a los seminaristas de los colegios tridentinos.

Ordenó que pudiera ser consultada por todo aquel que quisiera leer o estudiar, por lo cual es considera la primera biblioteca pública del continente americano.

Desde entonces, se estableció en el otrora Colegio de San Juan, en el corazón de la ciudad de Puebla. Fue nombrada en 1981 como Monumento Histórico de México por su recinto, emblema del barroco novohispano.

En 2005 fue incluida por la Unesco como parte del programa Memoria del Mundo por su acervo bibliográfico de fondo antiguo.

Hoy, la Biblioteca Palafoxiana es en día museo del libro y continúa sus labores como biblioteca universal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *