En México, en promedio mueren 10 mujeres diariamente por cáncer de mama, lo que implica tres mil 650 al año, revelaron expertos del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Previo al Día Mundial de lucha contra el cáncer de mama, que se conmemora el 19 de octubre, indicaron que esta elevada mortalidad va en contra de la tendencia mundial de reducción, principalmente porque el enemigo a vencer en México es el tiempo transcurrido entre el diagnóstico tardío y el inicio del tratamiento.

“La elevada mortalidad de cáncer de mama en nuestro país, va en contra de todas las tendencias internacionales como es el caso de Estados Unidos y Europa donde ha disminuido dramáticamente en los últimos 20 años, y en nuestro país ha ido en aumento”, expuso Alfonso León del Río.

En conferencia de prensa, el investigador destacó que dicho aumento se debe, entre otras razones, a que el cáncer de mama se presenta en una edad temprana en la mujer mexicana, es decir antes de los 50 años, cuando en promedio es a los 60 a nivel mundial.

Indicó que un factor para que surja antes de los 50 años es la obesidad y la vida sedentaria que producen alteraciones metabólicas y hormonales “y es en estas condiciones anormales en las que se desarrolla el tumor”.

Los principales problemas

Al respecto, el también investigador Alejandro Zentella Dehesa detalló que en el país, 70 por ciento de las mujeres padecen sobre peso u obesidad, lo cual representa un problema, ya que “el cáncer de mama y la obesidad son dos condiciones de salud que cohexisten en alrededor del 70 por ciento de los pacientes con ese tipo de cáncer”.

Abundó que en otras partes del mundo no existe un incremento “tan dramático” de obesidad en mujeres y señaló que esta condición complica el cáncer de mama, pues conlleva a resistencia de los fármacos “y eso implicaría hacer ciertos ajustes en la dosificación de los tratamientos”.

León del Río afirmó que el cáncer de mama no es una sola enfermedad, sino varias que se manifiestan de manera similar a través de tumores en la glándula mamaria.

“Cada una de estas enfermedades requiere de un tratamiento diferente y responderán a los tratamientos clásicos como radioterapias o cirugías, pero no hay una sola receta para tratar todos los tumores de cáncer de mama y esto complica el panorama”, sostuvo.

Además, reiteró que el tardío diagnóstico de la enfermedad “limita enormemente el número de tratamientos que la medicina puede ofrecer a los pacientes”.

Esa es la razón por la que la UNAM y diversas instituciones de salud trabajan de manera conjunta en el desarrollo de nuevas estrategias para mejorar el tiempo entre el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama.

La recomendación

Alfonso León del Río puntualizó que si bien es recomendable la autoexploración “no hay nada que sustituya a una mamografía. Es una herramienta fundamental para el diagnóstico temprano. Lamentablemente un buen número de mujeres no se hacen este estudio”.

Finalmente, dijo que mientras en Estados Unidos, 80 por ciento de las mujeres son diagnosticadas en el estado uno del tumor, en México, ese mismo porcentaje es diagnosticado en estado tres y cuatro, es decir, cuando la enfermedad ya es avanzada y los tratamientos disponibles son limitados.

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