La diputada Beatriz Rojas Martínez aseguró que en el Día Internacional Contra la Explotación y el Tráfico de Mujeres, que se conmemora este 23 de septiembre, el panorama de México en la materia, es alarmante.

En un comunicado dijo que según el diagnóstico de víctimas de trata de personas, de la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC), en México, el 93% de las víctimas de este delito son mujeres, 26% son menores de edad, 70% pertenece a un pueblo originario, 96% son víctimas con fines de explotación sexual y el 40% fueron enganchadas antes de cumplir 18 años.

Además, éstas son explotadas en la Ciudad de México, qué junto con el Estado de México, Baja California, Puebla, Oaxaca, Tlaxcala y Chiapas, son las siete entidades con más víctimas oficiales.

Agregó que, de 87 denuncias a nivel federal, se obtuvieron siete sentencias, que representa un porcentaje de impunidad del 92%. De 196 denuncias presentadas a nivel local, se obtuvieron 5 sentencias, un porcentaje de impunidad del 98%.

Tome nota

El Comité de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas señaló que México no presenta datos o cifras concretas sobre la realidad de la explotación sexual en el país, pues únicamente cuenta con estudios antiguos o enfocados a ciertos grupos de víctimas que no reflejan el panorama completo.

Sin embargo, se manejan cifras aproximadas de 4.5 millones de infantes víctimas de pornografía, prostitución, abuso, turismo y tráfico infantil; del total, sólo el 2% de los casos son conocidos.

La diputada expuso que las causas de estos crímenes son la pobreza, altos niveles de desempleo, distribución desigual de recursos, corrupción, impunidad, pero sobre todo al machismo y discriminación contra las mujeres; por ello, la explotación sexual se comete casi en su totalidad en mujeres, que siguen viéndose como objetos sexuales.

A detalle

Es necesario legislar para aumentar las penas a tratantes y explotadores, pero también a propietarios de los lugares en que se consume esta explotación y sobre todo, que en verdad se aplique la ley, pues hay ciudades y lugares en que a todas luces se comete este delito, sumado a la impunidad que privilegia a los tratantes y explotadores, dejando en total indefensión a las personas víctimas de trata.

Rojas Martínez enfatizó que la regulación de la prostitución como un “trabajo sexual” no es, de ningún modo, la solución, sino más bien sería la total impunidad para los tratantes y explotadores además de que contraviene a todos los tratados internacionales de Derechos Humanos de los que México forma parte.