El Gobierno federal implementó desde diciembre de 2018 una estrategia antiordeña, que cerró tomas clandestinas en Puebla, estado líder en ese año en cuanto a huachicol.

De acuerdo con la petrolera, en Puebla los piquetes a sus ductos vieron una reducción del 16.47 por ciento al reportar mil 815 en 2018 y mil 516 en 2019, de acuerdo con el reporte más reciente de Pemex en cuanto a periodos enero-octubre.

En Veracruz, otro estado minado de huachicoleros en 2018, reportó una caída del 52 por ciento en tomas clandestinas al pasar de mil 377 en 2018 a 879 en 2019; en Guanajuato los piquetes bajaron en un 34 por ciento; Jalisco bajó en un 84 por ciento; Tamaulipas tuvo una disminución marginal del 0.83 por ciento y Tlaxcala bajó en un 63 por ciento la perforación a la red de ductos.

A nivel nacional, los piquetes a ductos de Pemex reportaron una baja del 9.7 de enero a octubre del 2019, con respecto al mismo periodo de 2018. Hidalgo, Estado de México y ahora Michoacán registraron una alza en el hallazgo de tomas clandestinas para la ordeña de combustible, de acuerdo con cifras oficiales de la empresa petrolera.

De enero a octubre de 2019, Pemex contabilizó 11 mil 416 piquetes en los ductos que transportan diésel y gasolina a nivel nacional, 9.7 menos que las 12 mil 534 halladas en ese mismo lapso en 2018.

Sin embargo, en Hidalgo -que encabeza la lista de ordeña para Pemex- se reportó una alza del 102.9 por ciento al pasar de mil 721 piquetes localizados entre enero y octubre de 2018 a 3 mil 493 hallados en el mismo periodo de 2019, principalmente en Tula, donde se encuentra la Refinería.

En territorio mexiquense las tomas pasaron de mil 258 a mil 543 en el mismo lapso, es decir, un incremento del 22.66 por ciento.

A estos repuntes se sumó Michoacán que registró un aumento en la localización de tomas clandestinas en un 16 por ciento, en un desplazamiento de este delito a esa entidad por extraer combustible.