El mercado de los negocios requiere de un entendimiento integral del contexto, el presente y el recorrido de las grandes empresas. En su conjunto, el conocimiento pleno de la historia y tendencia de los negocios puede determinar el éxito o fracaso de los nuevos proyectos.

Este análisis ha de partir de las necesidades del entorno inicial, así como de la trayectoria de las empresas con las que se aspira a competir. En palabras del Mtro. Ricardo Madrid Janeiro: “la historia tiene que dejar las bases para visualizar el futuro y establecer estrategias que nos hagan destacar”.

A través del tiempo, la sociedad se ha visto impulsada por los factores económicos: desde el feudalismo y el mercantilismo hasta el capitalismo y la actual era digital y de la información. El director general de MAPFRE Asistencia México conversó con el alumnado del Departamento de Negocios de la Ibero Puebla sobre el valor de interpretar sabiamente el pulso de la tecnología y el comercio con miras al desarrollo de proyectos.

Dichas propuestas han de domar la ola de innovación potenciada por la aceleración del desarrollo tecnológico y los mercados globales. Al mismo tiempo, la creación disruptiva deberá marcar la pauta hacia modelos de negocios que generen cambios sustanciales. “Lo que nos exige nuestro trabajo es hacer cosas diferentes, que nos permitan ir más allá”.

La evolución de los negocios la marcan las necesidades de la gente. Es así que la mercadotecnia, brazo fundamental del ejercicio de mercado, se ha convertido en la disciplina responsable de comprender el comportamiento de los públicos para orientar el posicionamiento, distribución y capitalización de bienes y servicios.

Gracias a la globalidad incrementada en los entornos digitales, la aportación de valor se ha convertido en la norma para las empresas. Este factor diferencial se circunscribe, explicó Madrid Janeiro, en las megatendencias determinadas por la economía global, los cambios demográficos, la urbanización acelerada y el impacto ecológico.

La realidad pandémica también ha supuesto un punto de quiebre para la evolución de los negocios. La adquisición obligada de nuevos hábitos de consumo ha puesto fin a la desidia y la falta de recursos tecnológicos de empresas y consumidores: el comercio electrónico llegó a solucionar las restricciones del confinamiento sanitario y a instalar definitivamente el nuevo modelo dominante.

Este escenario ha conducido a las personas a desarrollar una nueva conciencia para las compras con base en las facilidades del modelo electrónico, pero también en función de sus capacidades económicas y el cuidado personal y familiar frente a la covid. Estudios señalan que esta tendencia a la inversión estratégica es predominante entre las generaciones millennial y Z, los nuevos nichos predominantes.

Frente a un contexto de expansión y diversificación, Madrid Janeiro exhortó a los estudiantes a aprovechar las nuevas herramientas de innovación y establecer propuestas disruptivas de negocios que, ante todo, satisfagan las necesidades de los públicos. “Si queremos innovar tenemos que romper con las viejas costumbres y poner en marcha ideas nuevas”.

Abrazar el cambio

Un escenario con grandes posibilidades de emprendimiento e innovación es el gastronómico. La comida suele ser el primer empleo o autoempleo de una persona: de acuerdo con el Inegi, existen más de 35,000 unidades de negocios relacionadas con los alimentos, donde siete de cada diez corresponden a negocios familiares con plantillas laborales predominantemente femeninas (60%).

El sector restaurantero interactúa directamente con el 83% de todos los servicios de producción. Pese a ello, una fracción importante del sector se vio en serios aprietos cuando el confinamiento sanitario se extendió más de lo presupuestado. Con la campaña “Abrir o morir”, el sector se hizo escuchar a base de cacerolazos ante las restricciones de apertura y aforo de locales para evitar contagios de covid-19.

Una de las principales impulsoras de esta y otras acciones de reivindicación fue la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), un organismo de representación empresarial enfocada en la defensa de los intereses de aquel sector.

En palabras de su directora en Puebla, la C. P. Olga Méndez Juárez, se trata de una propuesta que busca impulsar las alianzas estratégicas dentro del mercado, mismas que han sido cruciales durante la pandemia para subsanar las pérdidas por falta de ventas y acondicionamiento a las nuevas formas de comprar.

La propia contadora experimentó el vertiginoso tránsito desde el modelo de negocio tradicional hacia los sistemas de entregas a domicilio y pedidos por aplicación. Fue el contexto el que la llevó a repensar las dinámicas de ventas de su restaurante, al tiempo que se reevaluaban las estrategias de bioseguridad para colaboradores y comensales.

Por ello, Méndez Juárez exhortó a los estudiantes de las Licenciatura en Administración Turística y de la Hospitalidad, y en Contaduría y Estrategias Financieras a contribuir a la construcción de un mejor país a través de la resiliencia y el trabajo colaborativo. “Mientras mejor hagamos las cosas, nuestra huella será más profunda en la gente con la que tengamos que relacionarnos”.