El movimiento antivacunas iniciado en Europa hace unos años, está teniendo repercusiones en la actualidad. Mientras tanto, los científicos luchan por encontrar la vacuna contra la Covid-19, millones de personas no se vacunarán porque consideran que éstas son malignas: Roberto Castrillón.

La Coordinación de Medios Universitarios a través de Ibero Prensa de la Universidad Iberoamericana Puebla organizó la videoconferencia Desinformación en tiempos de la Covid-19, impartida por Luis Roberto Castrillón Cue creador de #ElEditordelaSemana, periodista y fact-checker, colaborador de verificado, Covid-conciencia y de la Red Ética de la Fundación Gabo para el nuevo periodismo Iberoamericano.

“La desinformación mata”, estas fueron las palabras que utilizó Luis Roberto Castrillón para iniciar el diálogo con los integrantes de la Comunidad Universitaria de la Ibero Puebla y con las que describió el manejo de información sobre la pandemia y la situación actual del mundo. Argumentó que el objetivo de la charla es crear consciencia sobre el daño que genera compartir noticias falsas en redes sociales.

Bajo esa mirada, el periodista habló sobre las distintas maneras en que la desinformación ha generado daños irreversibles durante la pandemia. “Hay gente que ha visto su salud comprometida por ingerir dióxido de cloro,” explicó el conferencista.

Castrillón Cue explicó que el mal manejo de la información ha generado la expansión de pseudociencias, que la gente dude de instituciones de salud como la OMS y, linchamientos. “En Puebla, un padre y su hijo fueron asesinados por integrantes de una comunidad porque a través de WhatsApp se esparció el rumor que eran roba niños”.

“Es importante que pensemos por cinco segundos antes de darle compartir a cualquier noticia”, por ello exhortó al público a analizar las consecuencias que provoca la desinformación. Destacó que el proceso de desinformar se da en cuatro pasos: el hecho, dato o el fenómeno; la discusión pública, el sesgo cognitivo que cada ser humano tiene y las falsedades o datos engañosos que generan una nueva noticia, pero distorsionada.

La pandemia por la Covid-19 ha desatado otra enfermedad: la propagación de las noticias falsas

Otro de los temas que abordó durante su participación en la Ibero Puebla fue la agenda política del país y las campañas que están por venir. Al respecto explicó que las elecciones del próximo año son fundamentales por dos motivos: por ser las que fortalezcan o debiliten el proyecto de Nación del presidente López Obrador y por la desinformación que se pueda generar a través de Internet.

“En 2018 la campaña electoral fue más que un cochinero”, hace dos años existió una estructura de campañas negras contra los cuatro candidatos. “No importaba si estabas con Meade, Anaya, Zavala o López Obrador”; los cuatro candidatos fueron víctimas y victimarios de la desinformación”, sentenció el colaborador de verificado.

Destacó que, en aquella ocasión, los candidatos recurrieron a las redes sociales para propagar noticias falsas en contra de sus adversarios. Bajo ese argumento, Luis Roberto Castrillón predice que el escenario electoral del 2021 será una hipérbole de lo sucedido en las elecciones pasadas.

“Para el 2021 los equipos de comunicación de los partidos políticos ya estarán más que preparados para saber cómo engañar a la gente”. Bajo ese escenario, subrayó que la red se ha convertido en una cosa que no hace mucho para desengañarnos de todo lo que se dice en ella.

A detalle

El integrante de la Fundación Gabo apuntó que el origen del término Fake News remite directamente al presidente Donald Trump, razón por la que enfatizó que el término le desagrada, puesto que se ha convertido en una argucia que utilizan los políticos para desacreditar la crítica periodística.

Para no ir lejos mencionó el caso del actual Presidente de México, quien utiliza el concepto Fake News para cuestionar la legitimidad del periodismo crítico. “Fifí o conservadores son las expresiones que utiliza frecuentemente”, concluyó Castrillón Cue.

Finalmente, el especialista agradeció a la Ibero Puebla por el espacio concedido y la apertura para abordar temas que pueden ser controvertidos, al tiempo que recalcó que es responsabilidad de las universidades impulsar la cultura crítica.