Semanas después del enfrentamiento entre fuerzas armadas y grupos criminales por el operativo fallido para detener a Ovidio Guzmán, hijo de “el Chapo” en Culiacán, nuevamente la violencia vuelve a acaparar los reflectores con el asesinato de nueve miembros de la familia LeBarón en los límites de Sonora y Chihuahua, a manos del crimen organizado; donde la insistencia de los Estados Unidos para inmiscuirse en temas relacionados a la seguridad es cada vez mayor, bajo el argumento de tratarse de hechos que ponen en riesgo la seguridad, no solo de sus ciudadanos, sino también de su país.

Las imágenes que se viralizaron en redes sociales muestran una camioneta totalmente siniestrada, y la denuncia de Julián LeBarón sobre estos hechos, en donde seis de las personas asesinadas eran menores de edad, ha tenido eco no solo a nivel nacional, sino también internacional condenando el ataque y en algunos casos, como Estados Unidos, ofrecieron el apoyo al presidente Andrés Manuel López Obrador para combatir al narcotráfico.

Los hechos registrados en la mañana-tarde del 4 de noviembre es bien sabido por los medios, a través de una cronología hecha por el secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, confirmó la masacre del que fueron víctimas la familia LeBarón; una emboscada hecha por un grupo armado, y del que hasta ahora, no se ha detenido a los responsables.

Estos sucesos coincidieron con la visita que realizó el embajador de los Estados Unidos, Christopher Landau, a Sonora este lunes 4 de noviembre, donde sostuvo reuniones de trabajo, tal y como lo señaló en su cuenta personal de Twitter.

Horas después de los hechos, el embajador aseguró que seguiría de cerca la situación; posteriormente, informó sobre la llamada y el apoyo que su presidente Donald Trump, ofreció a su homólogo mexicano para castigar a los responsables de asesinar a nueve estadounidenses.

Sin embargo, la presencia de personal estadounidense en zonas de conflicto en los últimos meses ha sido constante, tan solo unas semanas antes del tiroteo que se registró en Culiacán, integrantes de la DEA se reunieron con funcionarios de Sinaloa en la Secretaría de Seguridad Pública, tal y como lo confirmara el gobernador de dicha entidad, Quirino Ordaz Coppel.

Tras el incidente, tanto el Departamento de Estado de Estados Unidos como la Embajada de aquel país en México aseguraron estar al tanto de las reformas, comprometiéndose a seguir de cerca los acontecimientos dado que su prioridad es garantizar y proteger a los ciudadanos estadounidenses.

Así lo contó

Por Rafael Vega