[dropcap]L[/dropcap]a otorrinolaringóloga María Angélica Torres Ornelas dijo que una gripe mal atendida puede afectar el oído al grado de perforar la membrana timpánica, que en adultos puede tener consecuencias tan graves como pérdida auditiva o mareos de por vida.

Torres Ornelas agregó que este tipo de daño auditivo es más común en niños, “en estos casos no quedan secuelas porque tienen mayor capacidad de regeneración del tímpano, no así en el caso de los adultos”.

Explicó que el sistema respiratorio está interconectado, por lo tanto cuando existe congestión en pecho o nariz llega hasta el oído y cuando se acumula la membrana timpánica revienta lo que produce dolor, sordera y mareos.

Aclaró que este mal afecta a hombres y mujeres por igual; sin embargo, las femeninas buscan atención médica en una proporción de cinco a uno en comparación con los varones debido a cuestiones laborales y sociales.

Comentó que si una persona presenta cuadro gripal con más de tres días de duración, siente uno o ambos oídos tapados y dolor en esta zona del cuerpo, es importante acudir con su médico para evitar que la infección llegue al oído.

Reveló que el tratamiento a seguir incluye analgésicos, descongestivos nasales y cuidados generales como hidratarse, evitar bebidas y alimentos fríos, y no exponerse a cambios bruscos de temperatura.

De presentarse dolor en oído, recomendó no utilizar remedios caseros ni colocarse tapones de algodón porque esto inhibe la adecuada ventilación de dichos órganos e incrementa el riesgo a sufrir una infección en los mismos.

Explicó que los oídos y la cabeza se deben cubrir sólo cuando la persona se expondrá a cambios bruscos de temperatura y únicamente en lugares abiertos, porque esto evita el enfriamiento de tejidos, así como la aparición de enfermedades respiratorias.

“La prevención es importante, por lo que se debe reforzar la alimentación con el consumo de cítricos ricos en vitamina ‘C’, evitar cambios bruscos de temperatura y alejarse de las personas que presentan cuadros gripales.”