El gobierno mexicano afirmó que «las bardas no son la solución al fenómeno migratorio», al aludir a una enmienda republicana a la reforma migratoria integral que prevé el refuerzo de la vigilancia estadounidense en la frontera con México.

“Estamos convencidos de que las bardas (vallas) no unen, no son la solución al fenómeno migratorio, y no son congruentes con una frontera moderna y segura”, aseguró en un breve mensaje a los medios el canciller mexicano, José Antonio Meade, tras el cual no aceptó preguntas.

El Senado de EU prevé votar “un plan de refuerzo” de la vigilancia en la frontera con México propuesto por los senadores republicanos John Hoeven y Bob Corker antes de avanzar hacia la votación de todo el proyecto de ley migratorio, previsiblemente el jueves o viernes próximos.

b3El plan prevé duplicar a 40 mil el número de agentes fronterizos, la construcción de muros y vallas a lo largo de 1.126 kilómetros, y la vigilancia con aviones no tripulados y una amplia gama de equipos de alta tecnología, incluyendo radares, sistemas móviles y sensores infrarrojos.

En su pronunciamiento, Meade dejó claro que las barreras entre los dos países “no contribuyen al desarrollo” de Norteamérica, una región que aspira a ser “aún más dinámica y competitiva”.

En pleno debate sobre la reforma migratoria por parte de los legisladores estadounidenses, recordó que para México es prioritario «alcanzar un régimen migratorio más moderno, estable y humano» que beneficie a sus millones de inmigrantes en el vecino país.

«Seguimos decididos a impulsar medidas de facilitación del tránsito seguro de bienes y personas, de apoyar de manera decidida el desarrollo regional y juntos ambos gobiernos aplicar las leyes de manera cada vez más efectiva», apuntó el canciller.

Sostuvo que para México es “indispensable impulsar la modernización de los puertos de tránsito fronterizo” y a su vez “mejorar su infraestructura y administración”, en una zona “con más de un millón de cruces de personas al día” y un intenso comercio bilateral.

“Este es el tipo de prioridades a las que es más importante destinar recursos”, agregó el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

También recordó que durante la visita del presidente de EU, Barack Obama, a México a principios de mayo ambos Gobiernos acordaron “trabajar de manera integral, coordinada” en la frontera común, a fin de sea “una región próspera, segura, sustentable y promotora del desarrollo”.

Sumando la población de municipios y condados fronterizos de ambos países, cerca de la frontera viven “alrededor de 14 millones de habitantes”, lo que convertiría a los diez estados situados a los dos lados fronterizos en “la cuarta economía del mundo”, destacó.

El ministro dijo estar convencido de que la reforma migratoria que se está discutiendo “puede beneficiar a los varios millones de migrantes mexicanos que a diario contribuyen con su trabajo y esfuerzo al desarrollo” de Estados Unidos.

Por ello, declaró que las políticas públicas de ambos países “deben ser coordinadas y deben reconocer la importancia de la frontera para la competitividad, la creación de empleos y el bienestar social de los dos países”.

 

 

b2La prioridad

Pese a la critica que desató esta semana el tema de la seguridad fronteriza entre diversos medios y académicos, el presidente del Comité de Seguridad Nacional en la Cámara Baja de Estados Unidos Michael McCaul anunció que la H.R. 1417, Ley de Seguridad Fronteriza, recibió el apoyo de de más de mil ciudadanos copatrocinadores del proyecto a través del sitio de Internet https://www.cosponsor.gov/, un sitio interactivo creado por el líder de la mayoría Eric Cantor para interrelacionar a través de las redes sociales con los norteamericanos, buscando con ello el consenso ciudadano de las reformas y enmiendas que se debate en el Capitolio.

El objetivo de la H.R. 1417 es requerir al Departamento de Seguridad Interior desarrollar una estrategia integral para lograr y mantener el control operacional de las fronteras internacionales de los Estados Unidos. El proyecto de ley fue presentado por el Presidente del Sub Comité de Fronteras y Seguridad Marítima Miller (R-MI) en el mes de abril. En mayo, el proyecto de ley bipartidista aprobó la creación de un Comité de Seguridad Nacional por unanimidad.

“Pedir la seguridad fronteriza es una prioridad antes de aceptar cambios radicales en nuestro sistema de inmigración. La administración afirma que la frontera es segura, pero la realidad está muy lejos de la retórica. La gran mayoría de la gente apoya la Ley de Seguridad Fronteriza, los resultados de Cosponsor.gov demuestran el deseo de los estadounidenses de ver real el progreso demostrado en la frontera. Esta ley requiere que el Departamento de Seguridad desarrolle y aplique finalmente una estrategia nacional a largo plazo para asegurar que nuestras fronteras cuenten con la tecnología más avanzada que nos permita ver lo que actualmente no podemos ver y con ello crear medidas reales para medir el progreso. La estratega debe ser presentada ante el Congreso y el plan de implementación y métricas de todo será verificado por fuera, expertos no partidistas. La base de apoyo de los copatrocinadores ciudadanos muestra la necesidad de que este proyecto de ley se convierta en ley para que los estadounidenses finalmente puedan ver los resultados – no sólo más recursos lanzados en la frontera de una manera ad hoc sin un plan para el éxito medible”, señalo el representante Michael McCaul.

 

 

b4Sube de tono el debate

Este martes, el presidente de la Cámara de Representantes, Jhon Boehner, señaló estar dispuesto a aprobar una reforma migratoria a la que llamo “integral”, apoyándose en los votos demócratas para llevarlo a cabo.

Al salir de una reunión privada con los republicanos de la Cámara, Boehner dijo en conferencia de prensa que cualquier ley de reforma migratoria que busque buen puerto debe contar con la mayoría de ambos partidos. “No veo ninguna manera de llevar un proyecto de reforma migratoria al suelo que no tenga el apoyo mayoritario de los republicanos”, expectó ante periodistas.

En semanas anteriores se ha especulado sobre  si Boehner estaría dispuesto utilizar  la llamada Hastert Rule – un requisito formal que permite a la mayoría del quórum de la asamblea poner a votación un proyecto de ley –  a la hora de aprobar una reforma migratoria para la Unión Americana. El proyecto en este momento como está redactado cuenta con una enérgica oposición de una facción de republicanos, ya que incluye un cambio radical al concepto tradicional de ciudadanía.

Boehner ha sostenido que apoya la regla, pero él ya la ha violado en varias ocasiones este año: en el acuerdo fiscal Cliff, la ayuda por los estragos del huracán Sandy, la enmienda de  violencia contra las mujeres y un proyecto de ley relativo a la adquisición federal de los sitios históricos.

El líder cameral no ha sido claro en  si recurrirá a la Hastert Rule a fin de buscar un consenso en conferencia de comités.

Por su parte, algunas voces republicanas han pedido la renuncia de Boehner en su afán de impedir el desenlace de una reforma migratoria integral, oponiéndose a que Boehner participe en el debate, ya que algunos anticipan que su participación allanará el camino de la reforma migratoria permitiendo así un verdadero consenso bicameral.

 

Reforma migratoria: después de la introducción de la S. 744

b5A finales de abril, el “Gang of eight”, el grupo bipartidista de senadores que trabajaron arduamente para sacar adelante una reforma migratoria, introdujo la iniciativa S. 744, “Border Security, Econommic Opportunity, and Immigration Modernization Act.” La iniciativa, que ha sido en lo general bien recibida, superó una dura batalla en el Comité Judicial del Senado en días pasados.

Durante cinco días se discutieron las trescientas enmiendas que fueron introducidas a la iniciativa. La mayoría de las enmiendas fueron propuestas por algunos de los republicanos más conservadores, entre ellos Ted Cruz (R-Tx), John Cornyn (R-Tx), Mike Lee (R-Ut), y Chuck Grassley (R-Ia). Entre las enmiendas más polémicas se encontraban aquéllas que prohibían totalmente el camino a la ciudadanía de millones de indocumentados, proponían la militarización de la frontera sur y proponían la exención de sanciones a empleadores cuando se tratara de contratar a jardineros o trabajadores domésticos indocumentados.

Por fortuna, este tipo de enmiendas no pasaron; de hecho, las enmiendas aprobadas fortalecen, en su mayoría, el contenido de la iniciativa: se hace más asequible el proceso de regularización y eventual ciudadanía, se adoptan medidas para proteger a inmigrantes detenidos, se establecen restricciones a las facultades del Immigration and Custom Enforcement y se adoptan más protecciones a los trabajadores.

Entre las enmiendas adoptadas que fueron consideradas negativas para el espíritu de la S. 744 se encuentran algunas medidas que alentarían el proceso de regularización (el Departamento de Seguridad Interna deberá cotejar información sobre el récord criminal de los solicitantes por ejemplo) y algunas medidas para el control de flujos de entradas y salidas (el Departamento de Seguridad Interna tendrá que implementar un sistema de cotejo biométrico que resultaría bastante costoso). Asimismo, algunas de las  enmiendas positivas se quedaron fuera de la iniciativa, con tal de no entorpecer la negociación con los republicanos, como la inclusión de parejas homosexuales al principio de la unificación familiar.

El 21 de mayo, la iniciativa fue aprobada en el Comité Judicial del Senado, con trece votos a favor y cinco  en contra. Además del voto de los demócratas del comité, fue bien visto que los senadores Orrin Hatch, Jeff Flake y Lindsey Graham votaran a favor de la iniciativa. Al parecer, la primera  prueba fue superada, ya que el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, declaró  que hará todo lo posible para que ésta sea votada en pleno, mientras que el líder de la minoría, Mitch McConnell, prometió no bloquearla. Ésta es la parte optimista de la historia.

Una vez que se vote en el Senado, la S. 744 se turnará a la Cámara de Representantes, y aquí es cuando el optimismo no parece ser el mismo. El éxito de la iniciativa de la reforma en la Cámara Baja dependerá  de varios factores, entre ellos, cómo fue la votación en el Senado (se cree necesario que la iniciativa sea  aprobada con más de 70 votos a favor y varios votos republicanos para crear algún tipo de presión hacia  los representantes), y qué tan dispuestos estén los republicanos en la Cámara Baja de actuar conforme a  la iniciativa presentada por el Senado. Por lo pronto, el apoyo de la opinión pública y de diversos sectores (entre ellos, el sector industrial) hacia la acción del Senado ha sido enorme, por lo que tal vez la iniciativa pueda superar estos obstáculos iniciales.

 

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