Durante el último año, la cifra de linchamientos en México llegó a niveles históricos y se elevó 190% en el año 2018, al registrar 174 casos y 271 víctimas debido, principalmente, a la incapacidad del Estado para dar condiciones de convivencia pacífica, según detalló un informe de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

El estudio especializado sobre linchamientos en México señala que de 2015 a 2018, al menos 561 personas fueron víctimas, 121 de ellas murieron y 440 personas fueron liberadas o rescatadas. Del total, 523 fueron hombres y 38 mujeres.

Al presentar el informe, el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González, declaró que estos actos «constituyen una de las expresiones más graves de la crisis que en materia de inseguridad, violencia e impunidad enfrenta nuestro país».

Cifras espeluznantes

El titular de la Comisión refirió que en 2016 el incremento de casos respecto a 2015 fue de 37%; mientras tanto, en  2018 presentó un claro repunte, con un aumento de 190% interanual al pasar de 60 a 174 casos. En cuanto a las víctimas de linchamiento, tanto fallecidos como lesionados, el incremento en 2018 fue de 146 %, al llegar a 271 de los 110 registrados el año precedente.

De los 174 casos de linchamiento, consumados o en tentativa, revisados de 2018, 76% (132) ocurrieron en cinco entidades federativas: Puebla (48), Estado de México (40), Tabasco (22), Ciudad de México (13) e Hidalgo (9), teniendo como resultado 246 víctimas, de las cuales 232 fueron hombres y 14 mujeres.

Sobre 2019, la tendencia se mantiene ya que en los poco menos de cinco meses transcurridos se han registrado 67 casos con 107 personas involucradas.

La radiografía

La CNDH también realizó una revisión de los casos ocurridos entre 2015 y 2018, periodo en el que se reportaron 336 linchamientos en 188 municipios del país. La capital del estado de Puebla se ubicó en el segundo lugar con 13 sucesos.
Posteriormente figura San Martín Texmelucan, con cuatro; Acajete, Juan C. Bonilla, Los Reyes de Juárez, Oriental, Quecholac y Acatlán de Osorio, con dos.
En Amozoc, Chiautzingo, Chichiquila, Chilchotla, Chiautzingo, Cohuecan, Cuautlancingo, San Andrés Calpan, San Pedro Cholula, Santa Rita Tlahuapan, Santiago Miahuatlán, Santo Tomás Hueyotlipan, Tepeaca, Tlatlauquitepec, Yehualtepec, Tochimilco y Zacapala, se reportó un caso.

El dato

El ombudsman atribuyó el fenómeno a la desconfianza de la sociedad respecto de las autoridades, la falta reiterada de cumplimiento y aplicación de la ley y la incapacidad de las distintas instancias de gobierno para generar condiciones de convivencia pacífica.

Según el “Informe Especial Sobre los Linchamientos en el Territorio Nacional”, siete de cada 10 poblanos que fueron consultados sobre el tema consideraron acertado que la población tome justicia por propia mano si las autoridades no lo hacen.