Si aún dudabas de la utilidad de las redes sociales, después de leer esto seguro cambiarás de idea.

Resulta que un estudio liderado por investigadores italianos, publicado el 25 de enero en Scientific Reports, ha identificado pistas de una creciente preocupación por casos de neumonía en mensajes publicados en Twitter en siete países europeos (Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Polonia, España y Reino Unido) en la temporada de invierno 2019-2020.

Los científicos analizaron datos de esa red social para descubrir señales de alerta temprana de brotes de COVID-19 antes de que se hicieran los primeros anuncios públicos de las fuentes locales de infección.

Su estudio presenta evidencia de que surgieron niveles inesperados de preocupación por los casos de neumonía. «La denuncia de irregularidades provino principalmente de las regiones geográficas que eventualmente resultaron ser el caldo de cultivo clave para las infecciones», explican en su artículo.

Los resultados muestran un aumento en los tuits que mencionan la palabra clave «neumonía» en la mayoría de los países europeos del estudio en fechas tan tempranas como enero de 2020.

En Italia, por ejemplo, donde se introdujeron las primeras medidas de confinamiento para contener los contagios por coronavirus el 22 de febrero de 2020, la tasa de aumento de las menciones de «neumonía» durante las primeras semanas del año pasado difiere sustancialmente de la tasa observada en el mismo período de 2019.

Lo que quiere decir que se identificaron focos de infección potencialmente ocultos varias semanas antes del anuncio oficial de la primera fuente local de una infección por covid-19, el 20 de febrero en Codogno (Italia).

Francia mostró un patrón similar, mientras que España, Polonia y el Reino Unido experimentaron un retraso de dos semanas.

A detalle

Los investigadores también geolocalizaron más de 13 mil tuits relacionados con la neumonía en este mismo período y descubrieron que procedían de los territorios donde más tarde se informaría de los primeros casos de infecciones, como la región de Lombardía en Italia, Madrid en España y París en Francia.

«Estos hallazgos apuntan a la urgencia de establecer un sistema de vigilancia digital integrado en el que las redes sociales puedan ayudar a geolocalizar cadenas de contagio que de otra manera proliferarían casi por completo sin ser detectadas», concluyen los científicos italianos.