Esta noche todos los colores se visten de negro. Francisco Toledo, legendario artista mexicano, murió.

Oriundo de Juchitán, Oaxaca, desde temprana edad demostró una habilidad especial para el dibujo, por lo que su padre lo alentó y cedió parte de las paredes de la casa donde vivían para que pusiera a prueba su creatividad.

Además de su labor pictórica, destacó por su altruismo, fundando diversos espacios culturales en su estados, como el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, el Centro Fotográfico Álvarez Bravo y el Centro de las Artes de San Agustín.

Hace un año donó su acervo al INBA.

«Los ojos más vivos que han visto Oaxaca. Los ojos más bellos que lo recrearon todo. La tierra va a perder gravedad. Hombre tierra con pies de maíz. Caminaba surcando, caminaba sembrando, caminaba exigiendo: caminaba floreciendo. Cada paso de Toledo germinaba», escribió Frausto Guerrero en su cuenta en Twitter.