En México, 74 de cada 100 mexicanos que nacen en la base de la escalera social, no logran superar la condición de pobreza, de acuerdo con el más reciente estudio del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).

Rodolfo de la Torre, director de Desarrollo Social del CEEY, explicó que la movilidad social es el cambio en la posición socioeconómica de las personas y normalmente se puede identificar este cambio comparando los logros en salud, educación, ingresos y riqueza entre los hijos de una generación y la generación previa.

En entrevista, comentó que la movilidad social depende fundamentalmente de las oportunidades que tuvieron las personas, las cuales están definidas a partir de su origen, sobre todo de las circunstancias familiares del entorno en el cual crecieron.

Aunque también está el esfuerzo que invierten las personas para alcanzar ciertos resultados, indicó De la Torre, en general, en el país se ha visto poco progreso en movilidad social en los últimos seis o siete años.

Según el Informe de Movilidad Social en México 2019: hacia la igualdad regional de oportunidades, nacer pobre en una zona rural aislada, ser mujer, ser indígena o tener un tono de piel más oscuro limita las posibilidades de movilidad social en el país.

A detalle

Las cifras indican que el 57 por ciento de los hijos de padres en situaciones aventajadas permanecen en esa posición en su vida adulta; en tanto, el 47 por ciento de aquellos cuyos progenitores tienen orígenes más desaventajados permanecen igual que sus antecesores.

Asimismo, sólo el tres por ciento de los hijos de padres con ocupaciones agrícolas, podrá aspirar un nivel ocupacional más alto.

“El que muchas personas permanezcan en una situación en donde no pueden obtener progresos que otros sí obtienen y viceversa, quienes se mantengan o incrementen su riqueza, erosiona la tensión social y propicia una sociedad conflictiva, con delincuencia y con una serie de problemas fundamentales para una convivencia pacífica”, advirtió.

De la Torre dijo que “las personas no son pobres porque eligen ser pobres” y afirmó que la falta de movilidad puede remediarse parcialmente con política pública, sobre todo si se concentra en aquellos que tienen menos ventaja, pero se requieren esfuerzos adicionales para generar esta movilidad social.

Por Marco Antonio D. Basurto