Pandemia evidenció fragilidad familiar y la oportunidad de transformarnos como sociedad

“La sociedad nunca cambia porque espera que las respuestas vengan de las instituciones como el gobierno, la escuela y la religión”, señala Castro Fernández de Lara.

El poeta irlandés, William Butler Yeats, decía: “Se necesita más valentía para examinar las oscuras esquinas de tu alma que ir a luchar al campo de batalla como un soldado”. En estos tiempos tan complejos, es menester reconocer al hombre frente al espejo para comprender el daño que le podemos generar a alguien más con nuestras acciones.

Pareciera ser que, desde el inicio de la pandemia, la resistencia de la especie humana para sobrevivir a las dificultades de la vida ha sido puesto a prueba. Los vínculos que teníamos hacia el mundo exterior han sido rotos y nos hemos visto forzados a lidiar con los mundos internos.

“Lo que no te mata te hace más fuerte”, es una de las frases más emblemáticas del filósofo alemán Friedrich Nietzsche y la cuál aparece a lo largo de su obra, pero sobre todo en su libro autobiográfico titulado: Ecce Homo.

Con este bagaje a cuestas, el Departamento de Ciencias de la Salud de la Ibero Puebla ha visto siempre por el bienestar mental de su Comunidad y la sociedad. Por ende, a lo largo del semestre ha ofrecido charlas, conferencias y conversatorios con expertos en la materia para que las personas expresen los sentimientos que la crisis actual les ha generado.

Como parte del programa Repensando la “normalidad” organizó el conversatorio La importancia del vínculo: relaciones que se tejen y se destejen. El cual contó con la presencia de José Leopoldo Castro Fernández de Lara, coordinador de la Licenciatura en Psicología.

“Lo que está pasando en el momento presente nos da una oportunidad de hacer un vínculo, siempre estamos pensando que las crisis que vivimos son lo peor que nos pueden pasar”, comentó Castro Fernández de Lara. Quien también argumentó que las hecatombes personales y globales son las que nos ayudan a crecer y no los momentos de tranquilidad.

“La forma en que nos acompañamos nos da la oportunidad de juntarnos con gente para dialogar con la que usualmente no lo haríamos”. Para Leopoldo Castro, la pandemia ha sido un parteaguas que ha servido para resignificar las relaciones.

Bajo este contexto, el Coordinador de la Licenciatura en Psicología planteó que mucha gente durante este tiempo ha llegado a la profunda revelación de que no se soportan a ellos mismos ni a los familiares con los que comparten el techo.

El académico de la Ibero Puebla articuló que estos momentos de interiorización personal son muy útiles para detectar los rasgos de la personalidad que consideramos que puedan cambiar. “La relación es el espejo en el que uno se descubre a uno mismo”. Fernández de Lara estipuló lo elemental que es conocerse para no ver proyectados nuestros defectos en la otra persona.

La búsqueda del sentido

Sobre este punto, el especialista propone que no ignoremos lo que nos molesta de nuestra forma de ser. Igualmente, exhortó a usar la cuarentena para crear nuevas relaciones más sanas y fructíferas, recordando que las crisis nos muestran cómo somos.

Lo que al Coordinador de la Licenciatura en Psicología le preocupa es que no exista una verdadera lección. Él considera que en el momento en que llegue la vacuna y se reestablezca la normalidad, la gente regresará a lo que era antes.

“No creo que cambiemos como sociedad, tenemos la tendencia de volver al status quo”, comentó Fernández de Lara, al señalar que las únicas modificaciones que surgirán a partir de la pandemia serán en un plano personal: piensa que en una escala global seremos una sociedad más angustiada por el dinero.

En este sentido, el académico de la Ibero Puebla destacó que lo único que nos importa como sociedad es tener cosas y seguir consumiendo. La pandemia ha expuesto las deficiencias del capitalismo y migrar hacia un mejor camino es difícil, pero no imposible.

Apuntó que, para lograr una verdadera metamorfosis, tenemos que vernos seriamente al espejo y aceptarnos tal y como somos. “Nuestras relaciones familiares, de pareja y profesionales mejorarán en el instante que empecemos a trabajar con el vínculo más importante de todos: el interior”.

Durante el conversatorio, los asistentes expusieron la manera en que se han sentido desde que empezó esta pandemia. Varios expresaron que han tenido ansiedad, depresión y angustia, pero gracias al apoyo psicológico han sabido a sobrellevar esta crisis.

Finalmente, tanto Castro Fernández de Lara como los asistentes, reconocieron que la única forma de sobrevivir a la tormenta es afrontándola, para que cuando regrese el sol, recordemos con orgullo que fuimos lo suficientemente valientes para navegar el océano de la vida.