Autoridades de al menos cinco ayuntamientos poblanos localizados en el denominado Triángulo Rojo alertaron por la reactivación de puntos de venta de combustible robado ante la escasez en el país.

En los municipios de Acatzingo, Quecholac, Huixcolotla, Tepeaca y Tochtepec, funcionarios detectaron lugares donde hay riesgo de que se reanude la venta masiva de huachicol para surtir a consumidores.

En Huixcolotla, pese a los operativos del Ejército, persiste la comercialización del hidrocarburo de manera ilegal, principalmente dentro y en las inmediaciones de la central de abasto, que se ubica sobre la carretera federal Puebla-Tehuacán.

Una fuente del Ayuntamiento afirmó que hasta ahí llegan a cargar unidades provenientes de Municipios como Tecamachalco, Cuapiaxtla de Madero y Palmar de Bravo.

Sin embargo, ahora con el desabasto en diferentes estaciones de servicio, temen que la actividad se incremente a niveles de 2015 y 2016, cuando huachicoleros vendían el producto entre 7 y 8 pesos por litro.

«Con la llegada del Ejército se controló un poco, pero se sigue vendiendo; ahora con esto del desabasto, si sigue así, sí van a vender otra vez a grandes cantidades porque la gente busca dónde hay», comentó un funcionario de Huixcolotla.

También en la autopista México-Puebla, a la altura de Santa Rita Tlahuapan, hay puntos de venta que durante un par de meses quedaron inactivos por la presencia de la Policía Federal, pero que más tarde reanudaron labores.

En Quecholac, Tepeaca y Toctepec, existen al menos tres puntos donde se comercializa combustible robado.

Tome nota

Un funcionario de Acatzingo, uno de los municipios con mayor violencia por bandas dedicadas a ilícitos como ordeña y secuestro, dijo que si no se restablece el servicio, comenzarán a surtir a la ciudad de Puebla con huachicol.

Las zonas a las que se prevé enviar la gasolina ilegal serían al norte de la capital, en colonias populares cerca de la central de abasto y los mercados Hidalgo y Morelos.

Con información de Reforma