Por Rafael Vega

Puebla se ubicó en el tercer lugar a nivel nacional en el robo de hidrocarburos, informó la Gerencia de Estrategias y Sistemas de Seguridad y Monitoreo de Pemex; en tanto, Hidalgo encabeza el primer lugar en la lista seguido del Estado de México.

De acuerdo al informe que comprende del 1 de enero al 30 de mayo, señala que estos cinco meses fueron los más críticos en tomas clandestinas, debido a que el crimen organizado realizó 6 mil 621 ataques a los ductos de Petróleos Mexicanos; en tanto, el año pasado alcanzó su nivel histórico de 6 mil 530 tomas clandestinas detectadas.

Tan solo en la entidad poblana se detectaron 677 tomas clandestinas, y pese al informe del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador de que el robo de combustible se redujo un 94 por ciento, la perforación ilegal de los ductos se mantiene.

Ante estas cifras, Pemex reveló que hasta el mes de mayo, el robo de combustibles se ve traducido en 4 mil barriles por día que se pierden ante dicha actividad ilícita.

Siete estados concentran el mayor número de tomas 

Aunque la lista la encabeza Hidalgo con 2 mil 170 perforaciones, el Estado de México con 923 y Puebla con 677, el robo de combustible no es exclusivo de tres entidades federativas, ya que dicha lista considera a siete estados que concentran 9 de las 10 tomas clandestinas que se perforan a escala nacional.

A dicha lista se suma Tamaulipas con 673, Guanajuato con 629, Veracruz con 491 y Jalisco con 188; mientras que el resto de las entidades concentran entre 150 y dos tomas clandestinas de noviembre de 2018 a mayo del presente año.

17 mil kilómetros de ductos perforados

En su reciente informe del Ejecutivo, a un año de obtener el triunfo en las urnas y a 6 meses de asumir el cargo como presidente, la toma ilegal de combustible no ha disminuido.

De acuerdo a la Plataforma Nacional de Transparencia, el robo de combustible en los últimos 11 años y cinco meses, se ha perforado más de 57 mil 136 veces los 17 mil kilómetros de los ductos de Pemex, además de que dichos tramos están focalizados por los grupos dedicados a esta actividad ilícita.

En 2018, Petróleos Mexicanos registró un total de 14 mil 910 tomas clandestinas, de las cuales fueron sustraídas por parte de los grupos delictivos 81 mil barriles diarios, dañando no solo la economía, sino también al poner en riesgo la vida de los ciudadanos.