Capilla del Rosario, emblema de la Puebla barroca

By on April 8, 2015
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La capilla del Rosario es uno de los símbolos más importantes de la Puebla barroca, rica y ciudad señorial de la época virreinal, resaltó el arqueólogo Eduardo Merlo Juárez.

La capilla se encuentra en la primera Iglesia que se termina en la ciudad que fue Santo Domingo; asimismo, se funda la primera cofradía que es la del Rosario en 1535.

Refirió que la capilla del Rosario es parte de una devoción Dominica, quienes son los creadores del ejercicio piadoso como es el rosario y lo promovieron por todo el mundo; asimismo, fue aprobado por el Papa, de ahí, que en todos los conventos Dominicos del mundo se establece una cofradía del rosario, es decir, una hermandad.

Los que se inscriben tienen la obligación del rezar el rosario todos los días y hacer ciertas devociones en la Iglesia poco a poco esta devoción en todas partes dio lugar que en las Iglesias se anexara un lugar para que ellos hicieran sus devociones los cofrades.

“En aquel tiempo se acostumbraba una cosa que era muy importante desde el punto de vista de la historia de la economía, en donde los cofrades depositaban una cooperación en una caja y que el tesorero llevaba una buena contabilidad porque prestaban a rédito”

Explicó que el nombre de cofradía, es porque en un cofre se guardaba el dinero y el tesorero prestaba a rédito y las ganancias la repartía entre el templo, la cofradía y quien había aportado el dinero.

“Estos cofrades son el antecedente de los bancos y mueven mucho dinero, además que en ese entonces no había bancos”, puntualizó.

Eduardo Merlo mencionó que si bien ya tenían una capilla del rosario que actualmente hoy es el sitio donde venden artículos religiosos a la entrada del templo, fue en 1750 cuando los cofrades le comentaron al superior su deseo de edificar una lugar más grande para sus ejercicios piadoso.

“El religioso platica con ello y llegan a un acuerdo que es un terreno al lado del altar mayor donde había casas del convento las cuales serían demolidas para hacer la nueva capilla”

El arqueólogo recordó que para la construcción era necesario solicitar autorización a México ante esto redactan un documento en el cual decían “que los cofrades del santo rosario piden permiso para hacer una sencilla y humilde capilla en que desarrollar sus devociones”.

Merlo Juárez agregó que tras conseguir la autorización el superior quien era Fray Agustín Hernández diseña la capilla con tanto cuidado y devoción que la capilla tardaría 40 años en construirse, esto tras cuidar todos los detalles, desde la colocación de imágenes hasta las ventas a colocarse.

“Lamentablemente tres años antes de terminar la capilla muere, pero ya estaba diseñada, ya que sólo faltaba el dorado que se aplica con mucho cuidado”, acotó.

Resaltó que para el dorado en ese entonces usaron aplicaciones de láminas de oro de 23 y medio kilates, de ahí, que es un tesoro lo que se pone en sus muros y finalmente se termina y se decide que coincida su consagración con la fundación de la ciudad.

Así que el 16 de Abril de 1690 se abre por primera vez a la gente y la consagra el obispo Manuel Fernández de Santa Cruz, quien fundó el convento de Santa Mónica, es quien le manda la carta fulminante a Sor Juana Inés de la Cruz para que deje de escribir y se dedique a la vida religiosa.

“La capilla se mantuvo en secreto a voces y no se podía entrar al estar tapada con madera y ese día la destapan y le ponen una cortina, el momento de la misa el obispo va hacia la puerta y se abre, la gente se admiró de ver esa maravilla de oro”

Refirió que las palabras del obispo fueron Domus Aurea, es decir, Casa de Oro y el primer sermón es Octava Maravilla del nuevo mundo y se le quedó ese sobrenombre a la capilla.

“Es el colmo del Barroco, en donde Fray Agustín Hernández está en pleno barroco a mediados del siglo XVII, y él dedica la capilla a la Virgen María desde ese punto de vista”, señaló.

El especialista menciona que el visitante puede ver la bóveda que tiene tres partes las cuales están dedicadas a las virtudes teologales que son fe, esperanza y caridad.

Subrayo que la capilla del Rosario es un espectáculo maravilloso, un encanto estar ahí, descubriendo ángeles y símbolos, flores, en donde todo está fríamente calculado para el deleite de la vista y de ahí llevarlo a la espiritualidad de la devoción a la Virgen María o tan sólo el hecho de contemplarla es más que suficiente.

 

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