El próximo tablero legislativo ya está listo, o casi listo

Los partidos ya tienen listos quienes encabezaron sus bancadas, y quienes se perfilarán para encabezar las diferentes Comisiones del Poder Legislativo local.

Para muchos no hay sorpresas, para otros hay decepciones.

Y esto último pasa para un legislador electo del Partido del Trabajo, quien ya se frotaba las manos, pero tiene un problema y ya pasó factura.

Nuestro personaje sigue al pie de la letra las ideas de Charles Bukowski en su novela Mujeres.

“(…) Si algo malo pasa, bebes para intentar olvidar; si algo bueno pasa, bebes para celebrar; y si nada pasa, bebes para que hacer que algo pase”, escribió en el libro de marras.

Así nuestro personaje, bebe y no para.

Su problema, causó molestia e irritación. No se puede tener un coordinador así, se susurró por los rumbos de El Alto.

De ahí, la necesidad de impulsar un rostro fresco y afín al proyecto del gobierno de Miguel Barbosa.

Nora Merino cobró relevancia en estos últimos meses, se ganó la confianza del inquilino de Casa Aguayo.

Se convirtió en un personaje de todas sus confianzas, en su interlocutora en el legislativo poblano, a la salida de Gabriel Biestro.

Ahora, Nora se apresta a fungir como la coordinadora del PT y, no descarte, repita como presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso local.

En tanto, nuestro personaje necesitará un trago y continuará su andar con sus amigos migrantes.

Lencho, incumple; el papá impone

Ya se venía venir.

El próximo presidente municipal de Chignahuapan, Lorenzo Rivera, es fiel a la estirpe del viejo PRI: promete y no cumple.

Resulta que, hace un par de semanas, el novel alcalde electo reunió a los grupos que conformaron su alianza.

El cónclave fue en la Hacienda de Atlamaxac; sin embargo, terminó como cena de negros.

La presidenta local del PSI, quien tanto lo alabó, acabó desconociéndolo; pesó más el acuerdo con el también nuevo aliado del gobernador y futuro diputado local Carlos Navarro, con quien Lorenzo Rivera, papá, negoció la candidatura común.

El billete pesa y los negos entre estos personajes son más grandes que los acuerdos que el hijo realizó

Navarro sólo ve en donde está el negocio; incluso, apuñaló a su otrora aliado, el senador Roberto Moya, el apestado heredero del morenovallismo.