México constituye la principal preocupación de la Agencia de Represión a las Drogas (DEA) estadounidense, por ser la mayor puerta de acceso y creciente centro productor de substancias ilícitas, de acuerdo con un estudio de la entidad.

El informe “Evaluación de la Amenaza de las Drogas”, señala que los narcos mexicanos aumentaron su producción de heroína y además iniciaron su expansión por los Estados estadounidenses del Este y del Centro Oeste del país.

La heroína pasó a exhibir una clara tendencia al crecimiento a partir de 2010 “muy probablemente ante el aumento de la producción mexicana” de esa droga y a la expansión de los narcos de ese país en las zonas estadounidenses “tradicionalmente abastecidas de heroína blanca”.

Esto se refleja claramente en los montantes de heroína decomisada en la zona de frontera entre Estados Unidos y México.

Se trata de un caso similar al de las metanfetaminas, cuya disponibilidad “deberá aumentar ante la sostenida producción en México, la principal fuente para el mercado estadounidense”, de acuerdo con el estudio.

De igual forma, la marihuana -definida en el estudio como “la más ampliamente difundida droga ilícita” en el país- presenta señales de aumentar su presencia “a causa del crecimiento sostenido de la producción en México”.

Si la marihuana es la droga ilícita “más ampliamente difundida” en Estados Unidos, México “es la principal fuente para el abastecimiento del mercado” estadounidense.

Un caso particular, de acuerdo con el reporte de la DEA, es el de la cocaína, que desde 2007 muestra señales de estancamiento en el volumen decomisado (indicador de la disponibilidad de la droga).

De acuerdo con el informe, tanto la cantidad decomisada, como el precio de mercado de consumo y la pureza de la cocaína en 2012 indican un retroceso de la disponibilidad.

En la visión de la DEA, este fenómeno obedece a la conjunción de tres factores, siendo el más importante de ellos las acciones que afectan la capacidad de traficantes de Colombia de realizar sus transportes.

Este elemento junto al segundo factor, la reducción en las cantidades de cocaína producida en Colombia, con sensible caída de los espacios dedicados al cultivo de coca.

El estudio de la DEA, sin embargo, apunta como factor novedoso la existencia de “conflictos” entre bandas rivales de narcotraficantes mexicanos, responsables de introducir al mercado estadounidense la cocaína colombiana.

“Choques por el control de las lucrativas rutas de contrabando han conducido a un crecimiento de la violencia entre bandas de narcotraficantes, e incluso dentro de ellas”, señaló el informe.

Esa violencia “podría afectar la cantidad de cocaína transportada, ya que los grupos reducen sus esfuerzos de contrabando hasta que las disputas sean resueltas”, de acuerdo con la DEA.

El secretario de Gobernación mexicano, Miguel Ángel Osorio Chong, anunció este jueves que su país firmó con Estados Unidos una nueva etapa de la Iniciativa Mérida de lucha contra el crimen organizado, para destinar mayores recursos a la prevención y la justicia.

El plan antinarcóticos, que se inició en 2008, se pactó “para las necesidades del momento”, y hoy la situación es distinta, dijo Osorio Chong en su primera visita en el cargo a Washington, donde también aprovechó para preparar la próxima visita del presidente Barack Obama a México en mayo.

Un agente de seguridad estadounidense vigila la frontera con México apoyado por helicópteros el 11 de abril de 2013