El consumidor debe conocer cuántas calorías extras añade a su dieta con estos productos, consideran Eva Galaz y Américo Villarreal.

Si queremos erradicar la obesidad en nuestro país es indispensable atacar todos los flancos, por lo que la senadora Eva Eugenia Galaz Caletti y el senador Américo Villarreal Anaya destacaron la necesidad de que las bebidas alcohólicas contengan un etiquetado nutrimental, pues el consumidor necesita saber cuántas calorías añade a su dieta con estos productos.

En un punto de acuerdo que enlistaron en la Gaceta Parlamentaria del 12 de octubre, los legisladores de Morena destacaron que desde el Poder Legislativo se han dado grandes pasos para brindar información más clara a los consumidores, particularmente con el etiquetado frontal de advertencia (hexágonos negros) y la simplificación de la información nutrimental.

“Sin embargo, no se les ha dado el mismo tratamiento a las bebidas alcohólicas, sin que exista ninguna razón basada en información científica y no sólo en prejuicios en torno al consumo del alcohol”.

El alcohol, señalaron, es un producto energético, “cada gramo de etanol genera, a través de su metabolismo oxidativo, 7.2 kilocalorías; y aunque no tiene utilidad plástica, genera un consumo de elementos claves en la cadena metabólica y altera seriamente el equilibrio bioquímico del organismo”.

Además, ocho latas o botellas de cerveza contienen las calorías necesarias para un día de actividad moderada. De las bebidas alcohólicas preparadas, no se cuenta con información nutrimental precisa, acotaron, pero se estima que un vaso de piña colada puede contener hasta 600 calorías.

En este contexto, Galaz Caletti y Villarreal Anaya solicitaron a las secretarías de Salud y de Economía que incluyan la obligatoriedad del etiquetado nutrimental en todas las bebidas alcohólicas.

Adicionalmente, pidieron que se informe el estado que guarda el proceso de revisión de la Norma Oficial Mexicana NOM-142-SSA1/SCFI-2014, publicada en el Diario Oficial de la Federación, el 23 de marzo de 2015, en materia de bebidas alcohólicas.

En el punto de acuerdo, que fue turnado a la Comisión de Salud, los legisladores advirtieron que esta norma condiciona el derecho a la información del consumidor, pues de ninguna forma obliga a los productores a presentar la información nutrimental requerida, ni mucho menos a indicar si sus productos contienen ingredientes que en exceso son nocivos.