Apenas tenía cuatro años de edad cuando fue la primera vez que piso un campo de golf. Ver la pelota como se iba alejando, después de que su padre le pegó con el palo, fue lo que la inspiró a practicar ese deporte y llevarla a ser profesional.

Ahora Gabriela ‘Gaby’ López es una de las mejores jugadoras de golf y se alista para portar junto con el clavadista Rommel Pacheco el lábaro patrio en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Tokio, el 23 de julio.

“Me encantó ver a mi papá pegarle a la pelota, esa fue la mejor experiencia para enamorarme del deporte. Vi a mi papá como un súper héroe. Ver la pelota tan lejos fue algo que me inspiró muchísimo”, dijo, la ganadora de dos títulos LPGA.

Desde pequeña junto a sus hermanos, sus padres les inculcaron el golf como juego, nunca practicó este deporte como una obligación, siempre lo hizo por amor, pues le emocionaba manejar el carrito de golf y divertirse en el campo sin imaginar que sería parte de su vida.

Su niñez la recuerda como la mejor época, una niña feliz, amada y querida, con muchas amigas. Una niñez sana, “en mi casa mi papá nos inculcó la competencia sana, al primer lugar se le premia y al tercero se le aplaude”.

Cuando iba a la escuela lo primero que le inculcaron fue que antes que nada tenía que ser estudiante y luego un deportista y por esa razón nunca paso por su mente no hacer una carrera universitaria.

Sus primeras enseñanzas fueron en el Colegio Highlands Pedregal, la preparatoria la hizo en el Sagrado Corazón y ahí contó con el apoyo de la escuela para poder asistir a torneos de golf y poder desarrollarse como deportista.

Todo lo que había empezado como una diversión pasó a una actividad diaria y finalmente se convirtió en una pasión y una profesión.

“Gaby López es una mujer que no se pone ningún límite mental y físico, es una mujer muy luchona, una mujer que trabaja todos los días por ese sueño que tuvo desde una niña que fue ser profesional de golf y llegar hacer una de las mejores jugadoras del mundo y ahora en puerta una medalla olímpica”, indicó.

Para Gaby elegir el golf fue como un reto personal, ya que este deporte tiene principios, sacar lo mejor de una persona y lo peor en momentos de presión.

“El golf inculca muchos valores como son la paciencia, honestidad, integridad, el estar presente, el trabajar todos los días, la disciplina, tolerancia y el más bonito, sin duda, es el trabajar en equipo.

Cuando una persona trabaja en equipo rodeada de profesionales, de gente entregada, ahí es donde creo que la magia surge y ahí es donde se llega al éxito y el éxito se disfruta cuando se comparte”, manifestó.

Cada que Gaby da un paso es como si buscará escalar una montaña, buscando que cada vez sea más grande, y aunque sepa que se puede caer sabe que tiene que levantarse para que al final pueda mantener la calma para continuar.

El deporte para Gaby le ha dado satisfacciones, “me falta mi abuelo Pepe para poder compartir con él todo esto y espero que lo esté disfrutando desde allá arriba. Me falta seguir aprendiendo y seguir trabajando por que el golf en la vida es un sinfín de aprendizajes”.

Ahora la golfista se alista para competir en sus segundos Juegos Olímpicos en Tokio, cuando asistió a Río de Janeiro 2016 no sabía a lo que se enfrentaba y terminó en la posición 31.

“No sabía realmente lo que era presenciar, el representar algo más grande que solo a Gaby, representar todo un país en uno de los escenarios más importantes del mundo en cualquier disciplina, es algo que emocionalmente no se puede contener”, expuso.

Por lo que en Tokio asistirá a la justa olímpica con el objetivo de disfrutarlos al máximo, “creo que en Río estaba nerviosa y emocionada que no me di la oportunidad de relajarme”.

López asistirá a Japón su segundo país favorito, después de México, en donde competirán 64 jugadoras y ninguna será una rival pequeña, “les tengo respeto a las jugadoras porque han llegado hasta donde están”.