Pedri ha demostrado que es un futbolista de élite tanto en el FC Barcelona como en la Eurocopa. La estrella incansable del equipo busca ahora emular el éxito de Pep Guardiola en Barcelona 1992 y Leo Messi en Pekín 2008

Pedri es el futuro del fútbol español y del Barcelona, y la selección nacional lo sabe.

Con solo 17 años, Pedri conectó con Messi en el Barcelona de la misma forma que Messi conectó con Ronaldinho cuando el argentino tenía 17, una progresión natural tan ilusionante como suena, y ahora podremos verlo en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

En menos de un año, Pedri ha pasado de ser ‘¿quién es ese chico?’ a ‘el hombre que hizo a Messi sonreír de nuevo’, y hasta él le cuesta creerlo.

“Cuando te paras a pensarlome doy cuenta de que todo ha pasado muy rápido”, dijo en declaraciones a la Federación Española de Fútbol.

“De un día para otro estoy jugando en el FC Barcelona, en la selección absoluta y ahora en unos Juegos Olímpicos. Intento mantener la calma, pero cuesta con todo lo que me está pasando, es increíble”.

Y ahora sigue los pasos de dos de sus mayores héroes, tratando de ganar el primer oro Olímpico para la selección española de fútbol desde Pep Guardiola y los chicos de oro en Barcelona 1992, y emular también el momento dorado de Messi en Pekín 2008.

Pedri González

Pedro González López, o simplemente Pedri, es parte de una selección Olímpica española llena de nombres reconocibles y estrellas en ascenso como Marco Asensio, Dani Ceballos, o Bryan Gil.

Pedri es uno de los seis jugadores que se han incorporado al equipo después de perder las semifinales de la Euro 2020 en los penaltis contra Italia, a la postre ganadora. Subió al avión junto al portero Unai Simón, los defensas Èric García y Pau Torres, y los atacantes Dani Olmo y Mikel Oyarzabal.

“Creo que tenemos un gran equipo, grandes jugadores y, lo más importante, grandes personas”, añadió Pedri, «Creo que tenemos calidad para hacer grandes cosas y ojalá ganemos”.

29 años después de aquella legendaria selección española con Guardiola, Luis Enrique, Santi Cañizares, Albert Ferrer, Kiko Narváez y compañía, Pedri podría ser el catalizador de otro momento inolvidable para La Roja.

Pedri y el Barcelona

Diez años después del oro de Barcelona 1992, el 25 de noviembre de 2002, nació Pedri. Y, mirando atrás, parecía destinado a jugar en el Barcelona.

Su abuelo fundó la primera peña de aficionados del Barcelona en la pequeña localidad de Tegueste, en Tenerife (11.000 habitantes) y la familia entera son seguidores culés.

Creció viendo a aquel Barcelona de Guardiola que lo ganó todo al final de la era de Ronaldinho y el comienzo de la era Messi, con grandes centrocampistas como Xavi, Iniesta y Busquets, que a base de tiki-taka conquistaron con la selección española dos Eurocopas conseguidas y el primer Mundial de su historia en 2010

El primer entrenador de Pedri en Juventud Laguna – el club de fútbol que está a diez minutos de su casa en San Cristóbal de La Laguna donde todo empezó – ha dicho que incluso cuando era más pequeño ya recordaba a Iniesta.

“Cuando tenía nueve años ya me recordaba a Iniesta por la forma en que jugaba”, dijo el entrenador Rubén Delgado en declaraciones a The Athletic.

“Lo hacía fácil. No intentaba hacer caños a la gente o regatear, hacía cosa sencillas. Era diferente: la forma en que veía el fútbol y entendía el juego, cómo encontraba espacios que otros no veían, la madurez que tenía comparado con los demás”.

Como jugador, Pedri siempre ha impresionado, pero su personalidad también.

“No sólo era cómo jugaba con el balón, pero el respeto que mostraba por sus compañeros, por sus rivales, por los entrenadores, por todos”.

Pedri: de Las Palmas a Barcelona

Después de brillar en Juventud Laguna, Pedri pasó pronto a la Casa Amarilla de Las Palmas, la mejor cantera de Las Palmas, y el entrenador Pepe Mel no tardó en apreciar su talento.

Pedri debutó con el primer equipo el 18 de agosto de 2019. Tenía solo 16 años.

Jugando con una compostura impropia de su edad, su impacto fue inmediato y Pedri acabó jugando 36 de los 42 partidos de liga en la temporada 2019-20, siendo titular en 34 de ellos, y firmando cuatro goles y cinco asistencias.

Es un jugador con carácter, al que le encanta tener el balón y asociarse por todo el campo, y se encuentra tan cómodo por detrás del delantero de referencia como atacando desde banda. Es el perfil ideal para el Barcelona, y cuando los grandes clubes empezaron a mostrar interés, la decisión fue fácil.

Antes de cumplir los 18, Pedri ya había cumplido más sueños de infancia de los que muchos de nosotros podríamos cumplir en doce vidas:

Fichó por el Barcelona, marcó su primer gol con la camiseta azulgrana, marcó también en su debut en la Champions League, y asistió a Messi con un brillante taconazo en el gol con el que superó a Pelé como el máximo goleador de clubes en la historia.

Lo que para muchos sería un sueño, para Messi es una rutina diaria.

Pedri y Messi

¿Recuerdan cuando Messi estaba apagado y corrían rumores de que iba a salir del Barcelona?

Football Weekly, el popular podcast de fútbol de The Guardian, hasta creó el ‘Índice de Felicidad de Messi’ para analizar cómo de contento o triste parecía según el día.

El caos en la directiva y la falta de química en el campo empezaron a pesar sobre Messi en noviembre y diciembre de 2020, pero de repente apareció un joven canario.

Las lesiones de Coutinho y Ansu Fati abrió la puerta para Pedri, y para la primera semana de 2021 los tres últimos goles de Messi habían llegado después de asistencias de este joven de 17 años.

“Messi está feliz, está a la vista”, dijo el entrenador del Barça, Ronald Koeman. “Juega mejor cuando tiene buenos jugadores alrededor. Pedro es bueno entre líneas y combina bien con Leo”.

Messi “desfrunció el ceño de Messi”, como escribió Alfredo Relaño, director de As, uno de los mayores diarios deportivos españoles.

La estelar carrera de Messi ha estado marcada por grandes sociedades, como las que ha tenido con Ronaldinho, Dani Alves, Xavi e Iniesta, Jordi Alba, Suárez y Neymar.

Pero esta esa conexión con Messi es un fenómeno extraño, un poco como el amor – o pasa de manera natural o no pasa.

Con 17 años, el chico de Canarias tuvo esa conexión instantánea con Messi que Coutinho, Griezmann, Dembélé, o Pjani? nunca han logrado despertar.

La humildad de Pedri y su estilo generoso pueden tener algo que ver, y ha evolucionado mucho desde la primera vez que pisó un campo de entrenamiento junto a su ídolo:

“El primer día que lo vi, creí que no era real. Estar al lado de Messi me causó mucho impacto, pasar de verlo en televisión o en los videojuegos… Casi no me lo creía”, dijo entonces.

También ha dicho que quiere seguir jugando con Messi por muchos años, un sueño que parece que podrá cumplir, puesto que se ha publicado que podría firmar una nueva extensión de contrato con el Barcelona por cinco temporadas más.

Ahora los niños de todo el mundo están empezando a fijarse en Pedri de la misma forma que Pedri se fijó en Messi.

Pedri y los Juegos Olímpicos: ¿Cansado? Nah…

En la Euro 2020, Pedri jugó todos los minutos de la selección española – los 629 – desarmando defensas con su movimiento incontenible y esa habilidad para ver entre líneas.

Nombrado como Mejor Jugador Joven del Torneo y elegido en el equipo ideal de la UEFA en la Euro 2020 el mismo día que partió hacia Tokio, esos 629 minutos en el torneo europeo llegaron después de 52 partidos y más de 4.500 minutos con el Barcelona durante la temporada 2020-21.

¿Y está cansado?

No.

Esta dinamo de 18 años sigue sumando kilómetros, minutos y partidos sin pestañear, una inagotable fuente de energía y creatividad para el fútbol español.

Para Pedri, es sencillo. Es como si estuviera jugando con sus amigos en las Islas Canarias.

“Antes de los partidos, en el vestuario, a veces me siento un poco nervioso pensando en lo que puede pasar en el partido”, explicó en la cuenta de Twitter de la selección española, “pero en cuanto salto al campo solo pienso que es como si estuviera jugando con mis amigos en el parque”.

Esa despreocupación, unida a su carácter competitivo, ética de trabajo, y un entendimiento innato del juego es una combinación ganadora.

“Pase lo que pase, lo sigo intentando una y otra vez. Y para ser sinceros, hasta ahora ha funcionado. Esperemos que siga así”.

“Buenas sensaciones”, escribió en las redes sociales después de un amistoso contra Japón preparatorio para los Juegos Olímpicos, un partido que cambió generando el empate para una España que perdía por 1-0 con un gol de otra sensación adolescente – el jugador del Real Madrid Take Kubo (artículo en inglés).

Pedri salió en el minuto 67 y filtró un pase de cirujano para Miranda, que puso un centro para que Carlos Soler hiciera el empate.

Una prueba más de que la verdadera sensación es ver a Pedri en Tokio 2020.