El gobierno Federal anunció la realización con éxito de la Operación Huésped, que impidió el ingreso ilegal de Saadi Gadafi, hijo de Muammar Gadafi, y de su familia a México, y que permitió la captura de una red criminal internacional.

El titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Alejandro Poiré Romero, y la vocera del gobierno Federal, Alejandra Sota Mirafuentes, informaron que se lograron dos objetivos.

Por un lado, expusieron, impedir el ingreso de Saadi Gadafi y de su familia, a partir de inteligencia obtenida el 6 de septiembre, y por otro la captura y desarticulación de la red delictiva que enfrentará a la justicia por la presunta comisión de delitos relacionados con el uso de documentación falsa.

Al dar detalles de la Operación Huésped, Poiré Romero indicó que en esa fecha los servicios de inteligencia civil mexicanos detectaron un plan de internación ilegal de Saadi Gadafi y de su familia a México, para lo cual se procedió conforme a los protocolos y los procedimientos correspondientes.

Gracias a la capacidad y reacción oportuna de las autoridades se logró desactivar este riesgo; “desarticularon la organización criminal de dimensión internacional que pretendía operar este ilícito y obtuvieron el arraigo de los presuntos responsables”, detalló.

Comentó que conforme a la información disponible y las consistentes labores de investigación se descubrió que se pretendía dotar a Saadi Gadafi y a su familia de identidades falsas con supuesta nacionalidad mexicana.

Además, mediante las pesquisas se tuvo conocimiento de que el ingreso se realizaría bajos los nombres de Daniel Bejar Sayed y Sofía Bejar Sayed, en tanto que se pretendía adquirir diversas propiedades en diversas entidades de la República Mexicana que serían utilizadas eventualmente como casas de seguridad.

Poiré Romero refirió que los amplios recursos económicos con que contaba esta organización criminal le permitieron rentar vuelos privados.

Los traslados aéreos que utilizaban los presuntos integrantes de la red delictiva se realizaban entre México, Estados Unidos, Canadá, Kosovo, así como diversos países de Oriente medio, eran para coordinar la ruta y preparar la logística del traslado de Gadafi al país, señaló.

El responsable de la política interna del país dijo que los presuntos miembros de la operación criminal son Cynthia Ann Vanier, canadiense, quien era contacto directo con la familia Gadafi, lideresa del grupo y que presuntamente encabezaba las finanzas de la operación.

Además Gabriela Dávila Huerta y/o de Cueto, mexicana residente en Estados Unidos, presunto enlace logístico y contacto con falsificadores de documentos; Pierre Christian Fiensborg, danés encargado de logística; y José Luis Kennedy Prieto, mexicano presunto encargado de conseguir documentación apócrifa.

Refirió que se pretendía ubicar a la familia Gadafi en una zona de Bahía de Banderas, Nayarit, así como contar con diversos enlaces que facilitarían la seguridad y la logística de la operación.

La Procuraduría General de la República (PGR), al tener conocimiento de que el grupo de personas podría estar cometiendo diversos ilícitos, como uso de documentos falsos, tráfico ilícito de personas y delincuencia organizada, detuvo el 10 de noviembre a Cynthia Ann Vanier y al día siguiente al resto de los presuntos responsables.

Derivado del avance de la investigación, el Ministerio Público de la Federación obtuvo de un juez especializado en la materia la medida cautelar de arraigo, estado jurídico que guardan los presuntos responsables.

Poiré aclaró que de todo ello han tenido conocimiento pleno sus representaciones consulares y pleno acceso a los detenidos, además de que se les han brindado todas las facilidades conforme al derecho internacional.

“El último reporte señala que el señor Gadafi se encuentra en Níger, en el continente africano, donde el gobierno de ese país ha manifestado tenerlo bajo su custodia”.

Antes, Sota Mirafuentes indicó por su parte que los dos objetivos de la Operación Huésped se alcanzaron a partir de la esmerada labor de los servicios de inteligencia civil mexicanos, así como de la profunda coordinación del gabinete de seguridad enmarcada en este operativo.

Saadi Gadafi, quien se señala que era comandante de las Fuerzas Especiales del Ejército de su país, es acusado por el Gobierno Nacional de Transición Libio de estar al mando de las unidades militares que retiraron a sus connacionales participantes en las manifestaciones ocurridas en meses pasados contra el depuesto régimen, detalló.

La vocera dijo que por ésta y otras razones la Interpol emitió una “ficha roja” en contra de Gaddafi el 19 de septiembre, para su sometimiento a la justicia.

Además es parte de sanciones de los Estados miembros de Naciones Unidas, entre ellas la prohibición de viaje y el congelamiento de bienes, resoluciones dictadas en febrero y marzo pasados.

Resaltó que con estas acciones el Gobierno Federal contribuye de manera activa a una Norteamérica segura, al tiempo que expresó el reconocimiento del presidente Felipe Calderón a los servidores públicos que con su convicción y lealtad a México han conseguido los objetivos marcados en dicha operación.

De tal suerte que “los resultados de la Operación Huésped, sumados a otros logros de la estrategia nacional de seguridad, son prueba de la capacidad creciente de nuestras instituciones, en particular de nuestras áreas de inteligencia civil”.

Expuso que con estas acciones México refrenda el principio de corresponsabilidad en materia de seguridad con la comunidad internacional y el gobierno Federal “reitera a la sociedad su compromiso firme de debilitar al crimen organizado”.

Finalmente, señaló que toda vez que no se pone en riesgo el desarrollo de la investigación y “ésta se ha robustecido, informa con oportunidad a la sociedad sobre estos hechos”.

SAAID GADDAFI